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“No estaba en ninguna quiniela este petardazo”

Nino entrevista
“Mi despedida del club será cuando yo lo diga de mi boca; no nos hemos sentado a hablar”, indica. / FRAN PALLERO

CARLOS LUIS CHEVILLY | Santa Cruz de Tenerife

El almeriense Juan Francisco Martínez Modesto, Nino (Vera, 1980), cierra esta temporada su ciclo de cuatro campañas en el CD Tenerife tras el descenso del equipo a Segunda B. Este sábado volverá a ser ovacionado por los aficionados del Tete en su último partido en el Heliodoro, aunque él aún no lo afirme rotundamente y deje un hilito de ilusión.

-¿Qué sensaciones le quedan después de la sentencia del descenso matemático a Segunda B?

“Ha sido un año muy complicado, muy difícil. La ilusión y el proyecto eran para pelear por los puestos de arriba; pero desgraciadamente, ha llegado un descenso de categoría que nadie lo quería, ni lo esperaba, por encima de cualquier cosa. Queda la afición de este club como principal activo, su valor fundamental, y estoy seguro que el CD Tenerife luchará desde este verano por volver a Segunda A en doce meses; al menos es lo que se merece esta afición. Para el rápido retorno tenemos el ejemplo del Murcia: bajó de Primera a Segunda B en un año y en ese mismo periodo vuelve a Segunda A, creo que ya este fin de semana. Hay que ser realistas, no resultará fácil el regreso; pero creo que con un buen proyecto el año que viene puede estar otra vez ahí. No tengo ninguna duda”.

-¿Cuándo asimiló que estaba todo perdido, que era inevitable?

“En casa hubo partidos determinantes: ante Huesca y Villarreal B. Había que ganarlos, por lo poco que quedaba por delante. A partir de entonces la cosa se ponía negra. Esperas que la sentencia del descenso no se dé nunca; pero llegó ese momento tan complicado que no te deja ninguna posibilidad. En mi caso, nunca tiré la toalla; soy un trabajador del fútbol, que vivo para esto, para ganarme en el campo el pan de mi familia, en los buenos y en los malos momentos. El equipo siempre ha estado involucrado para trabajar para el mismo sitio, con el objetivo de la permanencia; pero no hemos estado al nivel que se esperaba de nosotros y nos hemos llevado un palo importante”.

Nino entrevista
FOTO: FRAN PALLERO
-Los continuos cambios de entrenador también han hecho mella en la plantilla, ¿no?

“Hemos tenido cinco técnicos en un solo año; en mi vida me había ocurrido algo así.  Cada uno tiene su forma de entrenar, su filosofía del fútbol, del juego; cada uno ponía su librillo, como se suele decir en estos casos. Para un futbolista asimilar y modificar esa filosofía a marchas forzadas es muy complicado, pues no podíamos regalar puntos. Desgraciadamente, esa reacción que quería el club, que queríamos todos, no llegó”.

-A pesar de tantos problemas, los aficionados le han brindado un trato especial, como se demostró -sin ir más lejos- frente al Real Valladolid, ¿no?

“He sufrido mucho esta temporada; ha sido un año malo en todos los sentidos. A pesar de todo, siempre he tenido el apoyo de los aficionados, tanto en el estadio como fuera. Desde el primer minuto que pisé el césped del Heliodoro, hace cuatro años, he sentido algo especial. Hasta el momento el comportamiento de la afición para conmigo ha sido algo espectacular. Por muy poco que se le ofrezca, se pone como una loca a animar. Puedo mencionar el día del Valladolid; o la tarde del Córdoba, cuando dos o tres veces apreté en una jugada y la gente empezó a animar. Aun con los resultados negativos, ha habido momentos muy buenos de ayuda y respaldo por parte de toda la gente. Puedo contar mil y una anécdotas: como Pedro, ‘el Pescador’, que siempre que viene me regala pescado; o esa señora que viene al estadio y me regala muchas cosas… Sobre todo las personas mayores le tienen un cariño al Tete que es bestial; a veces es cosa de locos cómo sienten a este equipo”.

-¿Descarta jugar en Segunda B la venidera campaña?

“Nunca he dicho que no quiero participar con el Tenerife en el proyecto de recuperar la categoría; esa negativa jamás ha salido de mi boca. No se me caen los anillos por jugar en Segunda B, máxime en una Isla que tanto gusta a mi familia. Aunque no me planteo cualquier cosa, es una realidad que la situación es complicada de cara a continuar.  Habrá que hablar con el club, ver lo que quieren de mí y plantear lo que yo deseo para la próxima temporada… Se tendrá que analizar el proyecto. Todavía no nos hemos sentado a hablar. Hasta ahora han tratado con mi representante. Tengo tres años más de contrato. Habrá que esperar, pues mi despedida del club sería después de sentarnos a hablar y cuando yo lo diga de mi boca. De momento no me he despedido, ni mucho menos. No sé cuándo se resolverá todo esto: dentro de cinco días, en una semana, o cuando acabe la Liga”.

-Un cambio en el consejo de administración puede alterar los acontecimientos, ¿no?

“No sé cómo está la situación con respecto al consejo; eso lo determinará el club, o el presidente, o la gente que corresponda, y a partir de ahí se verá”.

-El deseo es volver a jugar en la máxima categoría, ¿no?

“Para un profesional siempre es apetecible la Primera División, pues se aspira a lo máximo. No descarto nada. Desde el Sporting se han dirigido a mi asesor (Álvaro Torres) para ver cómo está la situación, y poco más”.

-Este sábado se repite una confrontación entre equipos ya descendidos, como sucedió en el Carlos Belmonte, ¿espera algo diferente ante la Ponferradina?

“A la afición no se le puede pedir nada. Creo que este sábado estarán los mismos que ante el Valladolid, o algo similar, en esa misma línea. A los aficionados del Tete no se les puede pedir más este año. A comienzos de temporada nos respaldaban dieciséis mil aficionados en el estadio; pero no hemos sabido recompensarles y la situación actual es la que es”.

-En estos cuatro años en el CD Tenerife ha vivido situaciones para todos los gustos…

“Claro está, ha habido momentos buenos y malos. Me satisfacen especialmente el cariño del club, que me ha tratado muy bien, y de la afición. Me puede referir a muchas cosas buenas de mi estancia en la ciudad, en la isla. Me quedo, por ejemplo, con mi fichaje por el CD Tenerife, por la insistencia de Alfonso Serrano y José Luis Oltra, que me fueron a buscar a mi casa en Elche, a comienzos de junio, para poner todas las cartas sobre la mesa y decirme que querían contar conmigo sí o sí. Es el entrenador que más me ha impactado en mi trayectoria profesional; hablo continuamente con él. Y ese año del ascenso fue muy especial, sobre todo la segunda vuelta, con la culminación en Montilivi. He disfrutado mucho con los aficionados; por nuestro estilo de juego el año del ascenso nos llegaron a comparar con el Barça.  Al otro lado están las dos pérdidas de categoría, pues el año de Primera resultó muy complicado y la sentencia en Mestalla fue muy dura. Cuando un club sube de Segunda a Primera, sabe que tiene muchas papeletas de sufrir el descenso en un año; pero no estaba en ninguna quiniela que esta temporada el Tenerife podía pegar este petardazo para abajo. En definitiva, me quedo con muchas cosas buenas, salvo este año negro que ha sido muy duro para mí en muchos momentos”.

-Una vez que cuelgue las botas, ¿tiene vocación de entrenador?

“Todavía no me he planteado qué es lo que haré cuando me retire como futbolista. Sí tengo claro que no me gustaría estar viajando de acá para allá, sino quedarme con mi familia, tener estabilidad en un sitio. Mis padres y mis hermanos tienen un bar en mi localidad natal (Vera, en la costa almeriense); pero eso es para ellos. Yo me encuentro muy bien, en uno de los mejores niveles de mi carrera deportiva, y no me planteo ahora mismo otra cosa que no sea seguir jugando por algunos años más, no sé cuántos ahora mismo”.