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Canarios contra el invasor galo

   

La Asociación Histórica Cultural Gesta del 25 de julio de 1797 . / DA

SANTIAGO TOSTE | Santa Cruz de Tenerife

El 16 de mayo de 1811, la pequeña localidad de La Albuera, en la provincia de Badajoz, fue escenario del comienzo de una de las más sangrientas batallas de la Guerra de la Independencia Española. Por un lado, el potente ejército del Imperio Francés, comandado por el mariscal Soult, que reunía a unos 24.000 soldados, entre efectivos galos y polacos. Por otro, las tropas aliadas, formadas por españoles, portugueses e ingleses, en su mayoría, así como irlandeses y alemanes. William Beresford dirigía a los efectivos anglo-lusos, mientras que al frente del contingente español estaba Joaquín Blake. En conjunto, más de 30.000 hombres. Esta cruenta lucha acabó en tablas. No hubo vencedores ni vencidos, si bien se considera que fue una victoria táctica aliada.

Batallón de Infantería

Pues bien, lo que quizás algunos ignoran es que en la Batalla de La Albuera hubo también presencia isleña. En concreto, el Batallón de Infantería Ligera de Canarias, con sede en Santa Cruz de Tenerife; milicianos de los cinco regimientos de la Isla; la Brigada Veterana de Artilleros; una sección de la Bandera de La Habana y hasta presidiarios. En conjunto, un millar de efectivos.

La Albuera es un municipio que hoy posee poco más de 2.000 habitantes y estos días ha conmemorado el 200 aniversario de esa batalla. El programa de actos, que comenzó el 29 de abril, incluyó el 7 de mayo una fiel recreación de este acontecimiento histórico, y hasta allí se desplazó una representación de la Asociación Histórica Cultural Gesta del 25 de julio de 1797, que, con el apoyo del Área de Cultura del Cabildo de Tenerife, que coordina Cristóbal de la Rosa, y a través de la empresa pública Ideco, estuvo compuesta por una decena de recreadores.

“Este año participaron en La Albuera -explica el cineasta Teodoro Ríos, presidente del colectivo tinerfeño- más de 1.200 recreadores, de España, Inglaterra, Francia, Portugal y Polonia; esta recreación, a la que no le falta de nada, desde caballería hasta artillería, es la más importante que se ha desarrollado en nuestro país”.

“Y por lo que respecta a la Asociación Histórica Cultural Gesta del 25 de julio de 1797, ha desempeñado el papel de escenificar una parte muy importante de la historia de Canarias, aunque fuera de nuestro territorio”.
Teodoro Ríos pone de relieve el grado de fidelidad, de respeto por el pasado, que poseen este tipo de experiencias en todo el mundo. “Nosotros no nos disfrazamos de soldados -puntualiza-, sino que representamos de la forma más fiel posible, con atuendo de la época, un episodio histórico”. “Es algo muy serio, pues queremos contar lo que sucedió en el pasado a través de sus protagonistas”, agrega.

La derrota de Nelson

La Asociación Histórica Cultural Gesta del 25 de julio de 1797, que debe su nombre a la derrota del almirante inglés Horacio Nelson en su frustrada invasión de Tenerife, ofreció en 2008 en Santa Cruz una espectacular escenificación (en la que intervinieron más de 130 recreadores y que fue presenciada por unas 15.000 personas) de esa lucha contra el Imperio Británico.

Ese año la gente pudo presenciar un singular combate en la calle de La Noria y sus inmediaciones, o también el ataque al Castillo Negro, ubicado junto al Auditorio de Tenerife Adán Martín. Diversos efectos especiales y hasta una embarcación dotaron de la máxima veracidad a la puesta en escena de “uno de los momentos más decisivos de nuestra historia”.

Fidelidad hacia el pasado

Desde ese momento, Santa Cruz de Tenerife ha seguido acogiendo estas escenificaciones, aunque en un formato más reducido -“resulta algo habitual, la Batalla de Waterloo, por ejemplo, sólo se recrea cada cinco años”, apunta Teodoro Ríos. Una fiel mirada al pasado que va cobrando arraigo y que, sobre todo, es posible merced al empeño de un grupo de personas que de forma desinteresada se han entregado a la tarea de revivir algunos de los acontecimientos que integran el legado histórico y cultural de las Islas. Ya sea dentro o fuera de ellas.