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A PROPÓSITO > POR AURELIO GONZÁLEZ

El pacto que parece más probable

   

Todos los partidos que obtuvieron representación institucional en las elecciones del pasado domingo coinciden estos días en señalar que los mejores pactos son los que dan más estabilidad a las instituciones, los que mejor garantizan la gobernabilidad de los ayuntamientos, cabildos y Gobierno autónomo. Lo dicen porque queda muy bien ante la ciudadanía, pero en el fondo lo que todos buscan es el poder. Todos quieren gobernar aun a sabiendas de que existen otras fórmulas para representar y administrar mejor los intereses ciudadanos y los recursos públicos.

Me propongo comentar hoy algunas de las connotaciones políticas que tienen los posibles acuerdos que pueden adoptarse en el Parlamento canario para posibilitar la investidura del próximo presidente, para luego concluir señalando cuál me parece el más probable.

Antes recordemos que la distribución de escaños ha quedado de la siguiente manera: PP, 21; CC-PNC-CCN, 21; PSOE, 15; y NCa, 3. Como se verá, sólo caben tres fórmulas de pacto para que un mínimo de 31 diputados (mayoría absoluta) pueda investir al nuevo presidente: PP más CC-PNC-CCN; PSOE más CC-PNC-CCN, y PP más PSOE. No hay más. NCa, el partido de Román, sólo podrá reforzar uno de estos pactos. Es decir, el PP sube en seis diputados, el PSOE baja en once y CC-PNC-CCN sube en dos.

El día siguiente a las elecciones, el candidato del PP, José Manuel Soria, adelantó la advertencia de que su partido no iba a renunciar a la Presidencia al resultar el partido más votado, por lo que iba a tomar la iniciativa de formar Gobierno.

Apenas veinticuatro horas después, el candidato Paulino Rivero también dijo que su Coalición no iba a renunciar a la Presidencia y que asimismo iba a dar el paso de formar Gobierno.
Los nacionalistas no ceden la Presidencia porque entonces también les exigirían la Alcaldía de la capital tinerfeña. El acuerdo entre populares y nacionalistas parece, pues, difícil.
La fórmula PP-PSOE cuenta con reparos en la sede federal de los socialistas, aunque en las últimas horas ha cobrado fuerza en La Palma para que el partido más votado apoye al otro en los ayuntamientos y el Cabildo.

Casi contra los elementos, Antonio Alarcó, candidato popular al Cabildo tinerfeño, está intentando que Aurelio Abreu, candidato socialista, apoye una moción de censura contra el nacionalista y actual presidente Ricardo Melchior.

Un sector del socialismo tinerfeño, que quiere echar a CC del poder, apoyaría la operación pero la Federal socialista no está por la labor y es de suponer que Abreu y José Miguel Pérez (candidato socialista a la Presidencia) tampoco.

La citada Federal, después del descalabro electoral sufrido también en Canarias, ve necesario que sus compañeros de aquí toquen poder (aunque sólo sea para salvar los muebles), pero prefieren que no lo hagan de la mano de los que van a ser sus más duros contrincantes en las próximas legislativas.

Por eso, y por las buenas relaciones que mantienen con la Coalición de Rivero, se inclinan por un acuerdo con los nacionalistas: en el Parlamento y en aquellas instituciones donde sea posible. También en La Palma, pese a los últimos acercamientos PP-PSOE.

Desde luego, hay un hecho incuestionable y es que la subida estrepitosa del PP ha supuesto para la coalición nacionalista algunas pérdidas de concejales y mayorías absolutas en instituciones clave como el Cabildo de Tenerife y los ayuntamientos de La Laguna y de la capital tinerfeña.

Unas pérdidas que además se producen como consecuencia del crecimiento del partido más antinacionalista. Unas pérdidas que, sin em-bargo, coexisten con avances nacionalistas en otras corporaciones locales y en el propio Parlamento.

Pero unas pérdidas preocupantes por la importancia que han tenido y tienen las citadas instituciones en la vida de Coalición Canaria.

Por ello supongo que los esfuerzos nacionalistas en estos momentos están dirigidos, entre otros objetivos, a mantener el control de esas plazas. Y para alcanzar este propósito sus mejores aliados son los socialistas.

Se trata de un pacto que además podría permitir al PSOE conservar la Presidencia del Cabildo de Gran Canaria para Carolina Darias, lo que no es poco después de lo sucedido, si a los siete consejeros del PSOE y a los tres de CC-PNC-CCN logran sumar los cinco de Nueva Canarias, partido con el que, al fin y al cabo, los socialistas gobernaron la legislatura que ahora termina.

Una alianza que por otra parte permitiría a los socialistas palmeros cogobernar en todos los ayuntamientos y en el Cabildo de su isla.

Los nacionalistas y los socialistas no deben olvidar que siempre sale más barato pactar con quien ha subido electoralmente menos que con quien ha sido el triunfador. Por eso considero que el pacto entre socialistas y nacionalistas es el más probable.