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LA COLUMNA > POR MANUEL IGLESIAS

Es que no se les puede dejar solos

   

Alguien definía una vez a una persona que siempre estaba metida en problemas como un individuo que lo ponías en una esquina de una habitación y en la otra esquina un rollo de cuerda, salías un minuto y al volver lo encontrabas ya liado en la soga.

Eso de buscar problemas sin menester le ha ocurrido al PP con el asunto de los posible pactos poselectorales, que se ha enrollado en un tema del que no saca beneficio y en cambio genera la necesidad de explicaciones e interpretaciones para salirse del avispero.

La posibilidad de un pacto entre el PP y el PSOE siempre está y ha estado ahí, porque ese es un derecho que tiene todo partido en conveniencia legítima con su estrategia y los contenidos de su programa. Si el PP se hubiera limitado a decir que “estamos abiertos a cualquier pacto, como es nuestro derecho”, a unos les hubiera gustado más y a otros menos, pero la postura sería irrebatible.

El problema les viene cuando comienzan con las excusas no pedidas. Casi todos los dirigentes del PP, el que menos José Manuel Soria, han perdido el camino en esa cuestión y algunos rizan el rizo y se acercan a la línea de la desvergüenza política en el intento de justificar el asalto al poder por esa vía.

Eso, por ejemplo, le ha sucedido a la popular Mercedes Roldós, que, en unas declaraciones ayer a la Radio Autonómica, habla de un pacto entre Partido Popular y PSOE poniendo como ejemplo el del País Vasco. Establecer un paralelismo entre un acuerdo generado por el terrorismo, para extrapolarlo a Canarias, es muy delicado y de una gran irresponsabilidad. Si creen que tienen que pactar, que pacten, pero, que la señora Roldós lo base en un acuerdo para enfrentar a los terroristas, es grave.

Añade que el pacto es preciso para sacar del poder a un partido que lleva muchos años. Es un argumento, sólo que los últimos cuatro años de esos que habla han sido porque el PP les votó para que siguieran en el poder. Y más aún, no sólo gobernaron juntos y en compañía en ese tiempo que cita, sino que la propia señora Roldós ha sido consejera de Sanidad durante los últimos años y, entonces, no parecía molestarle la circunstancia. Es más, elogiaba la gestión del presidente nacionalista y a sus compañeros.
Y en su desparpajo político comentó también que creía en la propuesta de Soria para que gobernara la lista más votada. ¿Y eso por qué no lo dijo antes, cuando el PSOE era el partido con más diputados y el PP formó una mayoría en alianza con CC, para que gobernaran sus hoy tan detestados nacionalistas? Más aún, en el País Vasco, que tanto le gusta alabar, las elecciones las ganó el PNV y allí no gobierna, siendo la lista más votada, como propone en Canarias, sino el PSOE y PP, segundo y tercero.

Y se pueden apuntar más barbaridades y contradicciones. Lo dicho, ¿qué necesidad tenían de liarse en esta cuerda?