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JUICIO POR EL ASESINATO DE ISABEL CANINO >

Salvador, entre lágrimas, insiste: “Yo no la maté”

   

Salvador se enfrenta a una petición de 20 años de cárcel. | EFE

DIARIODEAVISOS.COM-EFE | SANTA CRUZ DE TENERIFE

La defensa del presunto asesino de Isabel Canino afirmó hoy que en el caso de que el jurado le declarase culpable, podría admitir la posibilidad de que se produjera un homicidio por el que pide seis años de prisión para S.M. y 90.000 euros de imdenización para la familia de la víctima.

Esta afirmación por parte de la defensa de S.M. no significa que el letrado haya puesto en boca de su defendido la confesión del crimen, tal y como se ha divulgado en algunos medios. De hecho, fuentes judiciales atribuyen los argumentos de la defensa a una estretegia para que en caso de que el jurado determine la culpabilidad de su cliente, sea el homicidio y no el asesinato lo que detemine la pena, algo habitual en este tipo de casos. Hay que tener en cuenta que cuando falle el jurado la defensa no tiene oportunidad de cambiar sus conclusiones, de ahí que sea habitual la inclusión de este tipo de cláusulas premonitorias acerca de la decisión final.

El presunto asesino de Isabel Canino, cuyo cadáver fue encontrado en marzo de 2009 en una fosa séptica de su vivienda de La Laguna (Tenerife), volvió a negar hoy entre lágrimas que la hubiera matado aunque reconoció que escondió su cadáver, por lo que se siente culpable y pidió perdón a la familia de la que fue su pareja durante 17 años.

“Allá donde esté ella sabe que yo no la maté”, afirmó el acusado en el último día de juicio, en el que también le pidió al jurado que lo juzguen por el delito que cometió, el haberla “escondido durante tanto tiempo”.

El fiscal y el abogado del estado le acusan de asesinato y le piden 20 años de prisión y 250.000 euros de indemnización para la familia mientras que la acusación particular solicita el mismo tiempo de cárcel y 500.000 euros para sus padres y 100.000 para su hermana.

La defensa de S.M. reconoce un delito por ocultar el cadáver durante 72 días, para lo que pide dos años de prisión para su defendido.

Como ya se adelantó, propone de forma alternativa, y en caso de que el jurado lo determine culpable, un delito de homicidio causado por celos, para lo que estima seis años de cárcel y 90.000 euros.

Durante los poco más de cinco minutos en los que intervino, el acusado incidió en que la relación con Isabel Canino era “buena, muy buena”, tanto, que se llegó a hablar que la asesinada quería tener un hijo con él, agregó.

S.M se quejó de que la mayor parte de los más de cien testigos que han declarado en el juicio estaban de parte de la nueva pareja de Isabel Canino, que, además, era su rival en el sindicato de la empresa de transportes donde los tres trabajaban.

Detalló que con varios de ellos ha tenido problemas judiciales, todos ellos relacionados con problemas laborales.
También reconoció que mintió a la hermana de Isabel Canino sobre la fecha en la que vio por última vez a la asesinada, ya que cuando se la encontró estaba con su mujer e hijas.

La defensa de S.M. insistió en que no hay pruebas suficientes que indiquen que él fue quien mató a Isabel Canino y acusó a los testigos de mentir “descaradamente”.

Asimismo, criticó que no se haya localizado a la tercera persona que podría estar implicada en este asesinato y que no intentaran hacer un retrato robot del supuesto informático que la mató.

“A mi me siguen faltando piezas”, indicó, al tiempo que destacó que para declarar culpable a S.M. no debe caber ninguna duda de que el fue quien apretó la brida.

La fiscal reconoció que “no está acreditado que Salvador mató a Isabel”, no obstante, todas las pruebas que se han practicado indican que fue él.

“Violencia”, “asfixia”, “control”, “llamadas continuas”, “vigilancia”, fueron algunas de las palabras que pronunció para referirse a la relación entre Isabel Canino y el acusado.

“Hemos visto lo que refleja Salvador cada día”, dijo la fiscal, refiriéndose a la frialdad con la que el supuesto asesino ha afrontado este juicio.

Hizo referencia al informático, sobre lo que dijo que no se cree nadie que Salvador la iba a dejar sola con otro hombre, pues sus sentimientos de celos y posesión protagonizaron su relación con Isabel Canino.

Durante las más de dos horas que duró su intervención, la fiscal incidió en que la existencia de un informático es poco creíble y que “el sentido común” señala que S.M. invitó a Isabel Canino a su casa con el objetivo de matarla.
La acusación reiteró parte del alegato de la fiscal y convencido afirmó que S.M. fue el asesino de Isabel Canino.

“El la amenazó: o llamas a Yurena o te mato”, indicó, después de indicar que la víctima no pudo defenderse, pues no hay ninguna señal de ello en su cuerpo.

El abogado del estado descartó la intervención de una tercera persona en el asesinato y acusó a S.M. como el autor.
“No sabemos cómo colocó la brida pero sabemos que la colocó”, apostilló.