X
CASO MEIERS >

Unánime: Meiers es el asesino

   
Maris Meiers asesinó a las dos hermanas Zaikova. | DA

Maris Meiers asesinó a las dos hermanas Zaikova. | DA

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife

Al fin habla la Justicia sobre el llamado caso Meiers, y lo hace con rotundidad. Todos los miembros del segundo tribunal del jurado popular constituido para dirimir responsabilidades penales por el brutal y sanguinario crimen que le costó la vida a Kristine Zaikova coinciden: el asesino es el acusado, Maris Meiers, un ex novio de esta joven madre a la que arrancaron la vida con apenas 26 años de edad en el aciago anochecer del 17 de agosto de 2008.

Los miembros del jurado, que fueron felicitados por el magistrado-presidente de este nuevo proceso, Francisco Javier Mulero, dan como probado que fue Meiers quien acechó a la infortunada para asestarla hasta 84 cobardes puñaladas, las primeras por la espalda y luego cuando ya estaba en el suelo, moribunda.

También consideran que Meiers, un fotógrafo que en su día se ganó el pan como buzo del Ejército de la extinta Unión Soviética, se disfrazó con una peluca, gafas de sol y guantes para sorprender a Kristine en la entrada a su domicilio en la calle de Rafael Alberti en Guargacho (término municipal de san Miguel).

Tales decisiones implican que el jurado considera a Meiers culpable de un delito de asesinato con alevosía y ensañamiento, para cuyo castigo la Fiscalía reiteró ayer su solicitud de una pena privativa de libertad de hasta 25 años de duración. A tal petición se adhirieron, una vez más, tanto el Instituto Canario de Igualdad como la acusación particular, encabezada por la letrada tinerfeña Noemí Meilo (Iuriscan Abogados) en nombre de Armando, pareja de Kristine y que a buen seguro salvó la vida porque aquella infausta jornada del 17 de agosto de 2008 se encontraba trabajando.

En la pena solicitada para Meiers, sobre la que decidirá el magistrado-juez Francisco Mulero en los próximos días, también se pide que, cumplida la estancia en un centro penitenciario, se prohíba la entrada de este sujeto en Tenerife durante la siguiente década.

Por contra, la defensa de Meiers anunció que impugnará la decisión del tribunal del jurado de no apreciar la atenuante de obcecación, por la cual entienden que la pena debe reducirse a 17 años de prisión.

Apuntar que Meiers lleva recluido en el centro penitenciario Tenerife II (La Esperanza) desde que un exitoso operativo culminado por la Guardia Civil lo localizó, unos diez días después del horrendo crimen, cuando viajaba en el tranvía que circula por la zona metropolitana.

Fue una agente apostada a tal fin en uno de los vagones la que lo reconoció y lo siguió cuando se apeó en la parada de la plaza de Weyler y, ya acompañada de siete efectivos del Instituto Armado, se procedió a su arresto en el interior de una tienda de la comercial y céntrica calle del Castillo.

Otro crimen

Pero no acaban aquí las cuítas procesales de este sujeto, ya que la Policía letona informó en su día a la Guardia Civil que Meiers es el sospechoso oficial en su país de origen de haber violado, asesinado, mutilado y descuartizado a la hermana pequeña de Kristine, Aiga, en 2007, aunque sus restos no fueron rescatados del fondo del lago al que los arrojó -repartidos en dos maletas- hasta días del asesinato de la mayor (agosto de 2008).

Según detallaron ayer fuentes jurídicas, el procedimiento habitual es que España permita que Meiers viaje a Letonia para que sea juzgado por este terrible crimen al fin de evitar que prescriba, para a continuación regresar a nuestro país para cumplir su condena. Y luego, a Letonia.

Una triste historia

Kristine y Meiers eran una pareja del mismo pueblo de Letonia que en 2006 aprenden español para buscar fortuna en nuestro país. Ella lo consigue y termina en Tenerife; él no y tiene que volver. Ella decide romper.

Kristine es agredida por Meiers en Riga, a donde viaja por la muerte de su abuela, en 2007. Al poco desaparece Aiga, la hermana pequeña. Meiers es sospechoso de haberla asesinado. Sus restos aparecieron descuartizados en 2008.

Meiers viaja a Tenerife en dos ocasiones. En la primera amenaza a Kristine, que ya es pareja de Armando, y a sus compañeros de trabajo. La pareja pide que se le prohíba entrar en la Isla, pero un juzgado de Arona tarda en responder más de medio año. Para más escarnio, lo hace cuando Meiers ya ha asesinado a Kristine. La Guardia Civil atrapa al criminal días después.

Escándalo en la Audiencia provincial. Para asombro generalizado, el juez Emilio Bravo anula el proceso contra Maris Meiers porque convalece tras ingerir varios tranquilizantes en la cárcel. Dos meses después, la Justicia ha hablado al fin.