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Meiers confesó a una forense que él asesinó a Kristine Zaikova

   
Maris Meiers

Maris Meiers, el sospechoso de la muerte de las dos hermanas. / E. P.

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife

Sorpresa y de las grandes en la última jornada de la vista oral en la repetición del juicio con jurado que la Sección Quinta de la Audiencia provincial de Santa Cruz de Tenerife celebra en estos días por el atroz asesinato de la joven letona Kristine Zaikova, que contaba con 26 años de edad cuando recibió hasta 84 puñaladas frente a su domicilio de Guargacho (San Miguel) en un aciago atardecer de agosto de 2008.

Una médico forense, concretamente psiquiatra de profesión, sostuvo ayer en la vista que Maris Meiers, el exbuzo del ejército de la extinta Unión Soviética al que se acusa del tremendo crimen, le confesó durante una entrevista que él era quien había terminado con la vida de la infortunada mujer.

La sorprendente revelación causó aún más estupor ya que se produjo como consecuencia de una pregunta del abogado defensor de Meiers, que en el primer juicio se negó a declarar y en este había negado su responsabilidad, a pesar de que los testimonios y evidencias presentados apuntan inequívocamente a que fue él quien terminó con la vida de su ex pareja, a quien acosó y hasta golpeó desde que ella optó por terminar con la relación.

Destacar del resto de la sesión el tremendo relato de cómo Kristine fue atacada por la espalda e intentó defenderse de su cobarde agresor, así como que aún estaba viva a pesar de haber recibido hasta 84 puñaladas.

25 años de cárcel

A la espera de que hoy se reúna el jurado para deliberar (es muy probable que lleguen a una decisión antes de que termine el día), la Fiscalía mantuvo ayer su petición de 25 años de prisión para Meiers como autor de un delito de asesinato, solicitud a la que se adhieren tanto la acusación particular, que encabeza la letrada tinerfeña Noemí Melio (Iuriscan Abogados), como el Instituto Canario de Igualdad, personado como acusación popular.

Por contra, la defensa pide la libre absolución de Meiers aunque, en caso de que el jurado decida que cometió el crimen, solicita la circunstancia atenuante de obcecación para que la pena se reduzca a 17 años de cárcel.

Miedo a Letonia

Maris Meiers, a quien se juzga como supuesto asesino de una mujer que falleció tras ser agredida a traición frente a su casa y literalmente cosida a puñaladas, tiene a gala mantener una mirada desafiante y una actitud claramente chulesca que ya degeneró en una agresión física por parte de otro recluso en Tenerife II. Sin embargo, y tal y como detalló ayer la psiquiatra que le ha atendido, Meiers justifica sus intentos de suicidio en que tiene miedo de acabar en una cárcel de su país natal, Letonia.

El sujeto explica dicho pánico aduciendo que allí los otros reos le harán pagar muy caro sus crímenes. Cabe recordar que Meiers es, para la Policía letona, el asesino de la hermana pequeña de Kristine, Aiga (21 años de edad), cuyo cadáver fue rescatado de un lago tras recuperar las dos maletas en las que repartió sus restos tras violarla y mutilarla.