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Perros que buscan un dueño

   

Marion Kopke, directora de Acción del Sol, sostiene un cariñoso cachorro, entre los 220 perros que acoge el refugio./ ESTEBAN PÉREZ

NICOLÁS DORTA | Granadilla

Un perro no es un juguete que se olvida cuando deja de divertir, aunque parece existir mucha gente que piensa lo contrario.

Al refugio de animales Acción del Sol llega un perrito casi cada día, incluso hay veces que lo hacen en manada. “La semana pasada entraron 30 cachorros”, afirma la directora de este centro, Marion Kopke. La crisis ha hecho que lo últimos tiempos el abandono de perros “haya aumentado sobre un 30%”, calcula Kopke. “La gente los deja en la calle, no puede pagar sus vacunas, sus enfermedades o su comida”, se lamenta.

También la situación económica ha hecho que muchas personas regresen a sus países. No quieren ni pueden viajar con su perro “y los abandonan”, añade Kopke. Los perros mayores también pagan esta situación, son los que tienen más problemas, “ los que requieren una operación costosa”, explica la cuidadora. Esos veteranos permanecen en Acción del Sol hasta que su vida se apaga.

Este hogar de animales se ubica en el polígono industrial, entre placas fotovoltáicas, en las inmediaciones del Iter de Granadilla, y alberga a 220 perros que han sido abandonados. En sus instalaciones, inauguradas en 2006, los animales se desparasitan, esterilizan y se les coloca el microchip identificativo. Hay dos veterinarios y un quirófano para cualquier intervención. También existe un consultorio con vacunas y medicinas. En total trabajan nueve personas en labores de cuidados, limpieza y mantenimiento de este refugio, bien cuidado y cuya labor se nota.

Acción del Sol mantiene un convenio con los ayuntamientos de Arona, Guía de Isora, Granadilla y San Miguel. Los animales que entran en el refugio son recogidos por Protección Civil o personal específico mediante un informe de la Policía Local que describe el estado en que se encuentran. Cuando llega un perro, indica Marion Kopke, lo primero es desparasitarlo, vacunarlo y colocarle el chip, si no tiene. “Normalmente la gente adopta a los cachorros, el resto permanece aquí hasta que mueren, luego una empresa se encarga de incinerarlos”, comenta Kopke.

Varios cachorros del refugio Acción del Sol. | ESTEBAN PÉREZ

Cientos de ladridos suenan cuando alguien entra en el refugio. Hay miradas que lo dicen todo tras la valla que separa su mundo del nuestro.

Cómo adoptar

Cualquier persona no puede tener un perro. Debe cumplir unos requisitos que Acción del Sol analiza antes de concederlos. “Nosotros ni vendemos lo perros ni los regalamos, sino que los damos en adopción”, aclara la directora.

Además, si viene una persona a dejar un animal, este refugio normalmente no puede aceptarlo, pues está fuera del convenio. “Creen que están haciendo algo bueno, que vienen aquí por no poder tenerlo y lo que realmente hacen es abandonarlos”, asegura Marion Kopke.

Acción del Sol se mantiene gracias a los convenios con los ayuntamientos y a las aportaciones de alemanes. “Tenemos gasto de comida, pienso, de mantenimiento, pagar a los trabajadores”, explica Kopke. Periódicamente, escolares del sur visitan a los perros. Juegan con lo cachorros y aprenden a cómo cuidarlos. A finalizar la visita se les pregunta por cuestiones básicas de los canes a cambio de un regalo.