> POR FRANCISCO JAVIER TORRES DEL CASTILLO

¡Mamma mia, matrimonio all’italiana!

Algunos la definieron como la pareja más romántica del cine y probablemente tengan razón. Sophia Loren y Marcello Mastroianni formaron ese Matrimonio all’italiana que, allá por los años sesenta, logró captar y mostrar al mundo uno de los grandes realizadores del cine Italiano, Vittorio De Sica.

Aquella fina sátira sobre la doble moral, el estilo de vida y el amor en una Italia marcada por la posguerra se repite en estos días. Tal vez con menor arte y seguro que con ausencia de aquella belleza.

Mientras los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea anunciaban que un italiano llamado Mario Draghi regentará los destinos del Banco Central Europeo, ¡mamma mia!, las bolsas de toda Europa han rugido sin parar. Las italianas, también, aunque el pasado viernes además lloraron de forma inusual, lágrimas color rojo, tal vez sangre.

El protagonista de ese día es un romano de 63 años que desde 2006 ha sido el gobernador del Banco de Italia y que será rector de la sagrada institución monetaria europea hasta octubre de 2019.

Italia tiene estas cosas. Cuando toda Europa se encuentra atemorizada por la agónica situación de la república helénica, se erige en protagonista, logrando el primer plano, propio del mejor protagonista.

Cuando Grecia, cuna de la civilización occidental, observa cómo sus ruinas están a punto de transformarse en polvo y con ellas traducir a escombros aquel proyecto que aún hoy llamamos euro, Roma aparece.

Tierra de genios, de maestros de la comedia, como aquella otra que tiempo atrás hizo inmortal a Dante, La Divina Comedia. Infierno, Purgatorio y Paraíso.

Se abre el telón. Aparece el Infierno en forma de agencia de calificación: Moody’s apuntó, al girar su pulgar, hacia la arena del Coliseo y con él la posible rebaja a la deuda de 16 bancos Italianos. Inmediatamente, el pánico envolvió las bolsas y en especial la cotización de las entidades financieras italianas. El castigo llegó a tal punto que las autoridades italianas debieron suspender la cotización de los dos principales bancos, Unicredito y Banca Intesa. Ambos llegaron a caer, uno el 9% y el otro el 7%.

Había que premiar al gladiador, a ese vicepresidente de Goldman Sachs, banco de inversión que no debemos olvidar, pues justamente fue quien ayudó a Grecia a difuminar parte de su agujero fiscal a través de la mal llamada contabilidad creativa. Gladiador que antes fue director en el Banco Mundial y durante otro tiempo del Tesoro italiano, donde recibió el apodo de súper Mario.

Es el nuevo gobernador y con él las subidas de tipos son inevitables, independientemente de las consecuencias que ello signifique para las delicadas economías periféricas. La inflación es la variable principal; el crecimiento es secundario.

Se acaba la comedia, el telón comienza a descender. El matrimonio no será tan romántico, será de conveniencia, pues, sin duda, Angela Merkel no es la bella Sophia Loren, ni súper Mario se parece a Mastroianni.

Al que llaman el banco más alemán de Europa tiene nuevo jefe. Es un hombre interesado, tal vez conveniente, que además conoce e interpreta esa música celestial que aprecian los fríos oídos alemanes.

Lástima, tengo la impresión de que tendré que esperar para viajar a la ciudad eterna y ver una buena comedia. Me conformaré con una romántica cena y un buen plato de pasta.

*Director Territorial de Renta 4
en Canarias