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ELECCIONES MUNICIPALES > AYUNTAMIENTO DE LA OROTAVA

“Al rico hay que hacerle sudar la camiseta”

   

Isaac Valencia ha vuelto a lograr un triunfo electoral contundente. | MOISÉS PÉREZ

JOSÉ LUIS CONDE | La Orotava

Isaac Valencia ha vuelto a revalidar la mayoría absoluta en el Ayuntamiento de La Orotava. Los resultados electorales fueron contundentes: 13 concejales para CC-PNC-CCN, tres para el PP, tres para el PSOE y dos para IpO. El alcalde tiene la mirada puesta en 2013, fecha prevista para el inicio de las clases en la Universidad Europea de Canarias, un regalo para el cambio de fisonomía del municipio.

- ¿Cómo avanza el proyecto de construcción de la futura universidad privada de La Orotava?

“Si los cálculos no fallan, el curso tiene que empezar a caminar en septiembre de 2013, de manera que estamos a dos años vista del inicio de las clases. En este plazo hay que ejecutar las obras para que pueda salir con el programa previsto. Estamos con la ilusión de que las obras sean ejecutadas por empresas nuestras, de ahí que estén alcanzado acuerdos para formar una UTE dado el volumen del proyecto. También hay que urbanizar el entorno, que está actualmente en territorio limpio. Otro de los aspectos a resolver es la urbanización, que va a caballo con la propia ejecutoria del edificio. Es un proyecto ilusionante y estamos hablando de casi 40 millones de euros entre el edificio y la urbanización contigua”.

-¿Qué se siente cuando un proyecto de estas características, que relanzará económicamente el municipio, es criticado por las universidades públicas canarias?

“Yo no entro nunca a analizar las opiniones de las dos universidades, aunque las respeto. Me parece muy bien que cada uno defienda sus intereses. Como responsable de los destinos de este pueblo, tengo que luchar por mejorar la calidad de vida de todos nosotros y hay que crear infraestructuras que generen puestos de trabajo, pero no de carácter oficial, sino procedentes de la iniciativa privada, para que la economía fluya, y no vivir siempre de subvenciones. Nos estamos acostumbrando a vivir de las ayudas,que están para cuando la máquina no se mueve”.

-El sector comercial del municipio atraviesa momentos de crisis. ¿Qué medidas adoptará la corporación para su recuperación?

“La propia universidad lo revitalizará todo. Los alumnos que vienen aquí son alumnos pudientes. Yo siempre digo que para pobres, estamos nosotros. Al rico hay que hacerle sudar la camisa para que gaste el dinero. Aquí van a venir estudiantes de África, Latinoamérica, en definitiva del mundo entero. Esta infraestructura implica una cantidad de puestos de trabajo directos e indirectos que moverán toda clase de negocios, incluido el comercio. Yo siempre dije que La Orotava se prepara como si fuera unos Juegos Olímpicos o la Expo, pero no para 15 días, sino que irá creciendo a medida que avance el tiempo. No es algo acotado, sino que tiene posibilidades de expansión. Es el mejor regalo para el cambio de la fisonomía del municipio y de la comarca”.

-¿Vamos a llegar tarde al cobro de un peaje por visitar el Parque Nacional del Teide?

“Hay tiempo. Hay redactado un plan para el parque nacional, que ya ha pasado a ser de responsabilidad autonómica. El 80% de éste es propiedad municipal de La Orotava y nosotros ahora estamos con la nueva dinámica del centro de visitantes Telesforo Bravo, y tras las pasadas elecciones se colocará a nuevas personas que integren la junta del patronato. Ya antes se hablaba del plan de acceso y de uso del parque dándole la vitalidad que le corresponde. Una vez que el nuevo Gobierno autonómico se pongan en marcha y el Cabildo también, puede ser una bastión formidable de conocimiento al que hay que sacarle rentabilidad. Los turistas están de acuerdo en pagar. Habrá tarifas para los residentes, los coches, el estacionamiento y visitas guiadas por los senderos. Lleva algunos años con el título de Patrimonio Natural de la Humanidad y sólo hay dos carteles que lo indican, que fueron puestos por el Ayuntamiento”.

-La única iniciativa popular que ha aprobado el Parlamento de Canarias es la Ley de El Rincón, que pretendía preservar los valores agrícolas de la zona. ¿Casi dos décadas después el resultado es descorazonador?

“El Rincón fue sometido a una ley que es inviable. Con ese proyecto no hay dinero para mantener en absoluto estos terrenos agrícolas normales en un paisaje formidable. Se hizo una ley para que allí no se hiciera nada. Algunos me han criticado, pero la culpa no es mía. Tengo una maqueta en mi casa que la pagué yo para decirle al pueblo lo que queríamos hacer y que podía haber cambiado 20 veces. Unas instalaciones de ocio de alto standing, como puede ser un campo de golf, un recinto de hípica, y no precisamente fabricar hoteles; una gran avenida de litoral en las playas, unos ascensores para bajar, y no los actuales caminos en mal estado. Una estructura moderna como las que he conocido en la Costa Azul, que son un ejemplo. Al final nada. Ahí tuvieron culpa todos los dueños de la finca, los ecologistas, los políticos, todos. Yo tuve una reunión con los parlamentarios y les dije: sí ustedes creen que lo que van a aprobar es bueno, yo no me lo creo. El día que se aprobó, yo estaba allí, y fue una bajada de pantalones del Parlamento de Canarias y todo el mundo se calló. ¿Qué podemos hacer? Algún día el desarrollo del turismo del Puerto necesitará esas instalaciones anejas, porque si no la ciudad turística tiene los días más que contados”.