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Bob Esponja enloquece a los niños

   

SANTY TORRES | SANTA CRUZ DE TENERIFE

Sonrisas y miradas llenas de ilusión envolvían ayer el Auditorio ‘Adán Martín’ con motivo del musical Bob Esponja: la esponja que quería volar. Los niños no podían ocultar su alegría, y es que, ¡por fin iban a poder ver en persona a su querido Bob! Nada más pasar por el pórtico del Auditorio, un cartel indicaba el emplazamiento de un photocall donde los niños -y no tan niños- tenían la posibilidad de inmortalizarse con su fiel compañero. Como no es de extrañar, el bullicio inundaba el recinto, pero esto no impedía que los padres estuvieran con una sonrisa casi más grande que sus propios hijos, y es que nada resulta tan contagioso como la felicidad de los pequeños.

Parece ser que el amarillo da mala suerte en el teatro, pero esta leyenda urbana quedó ayer totalmente obsoleta para muchos niños, que no dudaron en vestir de ese color para parecerse a la famosa esponja. Así lo hizo Maura Fernández cuya madre, Primi García, nos habló de la gran ilusión de su hija por ver el espectáculo. Y por supuesto ella no era la única. Otros padres como Silvia González, madre de Samuel Fuentes, nos contaban que su hijo “estaba tan nervioso que ni dormía”.

En palabras de su madre: “El niño es una locura por Bob Esponja y lleva dándome la lata con venir a la función desde hace días”. Al parecer ése era el sentir general de todos los niños. De hecho, los padres de Samuel Álvarez habían adquirido las entradas del espectáculo un mes antes de que la función llegara a Tenerife. Para los fans de la serie, el Auditorio también contaba con una pequeña tienda donde poder comprar diversos productos con la imagen de Bob, desde caramelos hasta sudaderas y camisetas. Sin embargo, no todos pedían a sus padres un producto del expositor, pues muchos de ellos ya venían bien preparados de casa, cargados de peluches, pequeños carteles o incluso libros.

Queda demostrado que Bob Esponja y sus amigos, Patricio y Calamardo, conquistan tanto a niños como a mayores. Un espectáculo en el que todos podremos reír con la esponja que, como sabemos, vive en una piña debajo del mar.