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CONSTITUCION DEL CABILDO > CRÓNICA ENTRE BAMBALINAS

De Pérez Díaz, a los indignados

   

Un grupo de la asamblea palmera del 15M se concentró en la puerta del Cabildo. | ACFIPRESS

DAVID SANZ | Santa Cruz de La Palma

En pocos minutos el salón de plenos estaba lleno y el aire acondicionado de la sala apenas daba para disimular el intenso calor que se colaba del exterior entre las pesadas cortinas que cubren las ventanas. En la entrada principal del Cabildo se encontraba un grupo de indignados, que repartían octavillas a quienes entraban en el edificio insular. “A los trajeados le dan la más grande”, comentaban.

Y es que el documento de la asamblea del 15M en La Palma estaba dirigido a la presidenta y consejeros, demandándole transparencia y, sobre todo, participación. “No están solos, cada una de las personas residentes en la Isla estamos aquí para participar en la gestión insular”, alegan.

El murmullo en el salón de plenos dio paso al silencio cuando se constituye la mesa de edad, formada por Mariano Hernández y María Victoria Hernández. “¿Qué historia nos contará Viqui?”, pensaron muchos cuando la Cronista de Los Llanos levantó la vista de los papeles que debía leer y lanzó una mirada cómplice al público.

Hernández trajo a la memoria de los asistentes al pleno la figura de Pedro Pérez Díaz, destacado político palmero que fue pieza fundamental en la constitución de los cabildos, como demostró Juan José Rodríguez recientemente en su tesis doctoral. La consejera recordó que el próximo año cumple el primer centenario la Ley de Cabildos.

Después de tomar posesión los dos miembros de la mesa de edad como consejeros, comenzó el desfile del total de 21 miembros de los que consta la Corporación, de los que trece se estrenaban. Con alguna anécdota, como Julio Cabrera que tuvo que agacharse bastante para que Hernández le pudiera poner la medalla del Cabildo o en el caso de Jovita Monterrey, que por una operación de las cuerdas vocales no pudo pronunciar el texto del juramento.
Carlos González Mata le dio el toque más nacionalista a la toma de posesión como consejero, ya que añadió al juramento sobre la Constitución Española el Estatuto de Autonomía de Canarias. También se dio el caso que algún consejero juró sobre la Constitución y no sobre la Biblia. Los nervios del directo, sin duda.

Y es que no es habitual que el salón esté abarrotado hasta la bandera, como sucedió ayer. Entre el público abundaba el sector de Coalición Canaria. De hecho había en la sala casi más exalcaldes nacionalistas (Los Llanos de Aridane, Tijarafe, San Andrés y Sauces) que regidores en activo, entre los que se encontraban los de Santa Cruz de La Palma, Puntagorda y Breña Baja.

Perestelo y Gerardo Hernández eran los máximos representantes de CC, mientras que Antonio Castro o Juan Ramón Hernández Gómez no asistieron, quizá porque se encontraban en otras labores relacionadas con el Gobierno de Canarias.
Los discursos fueron breves pero cargados de significación política. La presidenta fue de arriba abajo, es decir, mostró su satisfacción por el acuerdo de CC y PSOE para el Gobierno de Canarias. Y de ahí dedujo el apoyo socialista en el Cabildo. Una regla de tres que Pestana no pareció desmentir, eso sí, poniendo condiciones. Mientras que Antona sigue defendiendo la necesidad de cambio y rematar la faena que se empezó en los ayuntamientos.
También hubo momentos de humanidad, como cuando la presidenta se emocionó al referirse a su familia, Pestana al reconocer las dificultades políticas vividas o cuando el pequeño Alberto Antona empezó a gritar al reconocer la voz de su padre.