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EL DARDO > POR LEOPOLDO FERNÁNDEZ

Debate inservible

   

En cualquier discusión o controversia, lo importante es razonar y convencer. En el debate sobre el estado de la nación que hoy da comienzo en el Congreso de los Diputados temo que lo trascendente va a ser la supervivencia política de Zapatero, a menos que un inesperado adelanto electoral ponga término, por mor de las circunstancias, a la ya muy degradada legislatura.

Como en los seis cara a cara precedentes, el jefe del Gobierno y el líder de la oposición no se enzarzarán en un deseable debate de ideas sino, entre ruido de fondo y expectativas defraudadas, en lugares comunes referidos a acontecimientos ya pasados, sin que ni el jefe del Ejecutivo ni Rajoy se dejen convencer de al menos algunas de las razones que invoque la otra parte. Zetapé achacará al presidente popular su falta de colaboración, ese ya tópico y falso “no arrima el hombro” -porque lo que el secretario general socialista pretende es lisa y llanamente que la oposición diga amén a sus propuestas, como si el consenso y el acuerdo no requirieran la renuncia a algunos de los propios postulados-. Y obviamente volverá a citar la necesidad de concluir las reformas pendientes y el sentido de la responsabilidad (¿) para agotar la legislatura.

A su vez Rajoy culpará al representante socialista de todos los males del país, empezando por los económicos suficientemente conocidos, aludirá a la soledad parlamentaria socialista y a los recientes resultados electorales, y pedirá al presidente que se vaya cuanto antes para evitar -y así será si continúa aferrándose a tan lenta y durísima agonía- males mayores. Las tensiones en los mercados, las cifras estadísticas nacionales y aun las encuestas de ayer mismo son terminantes, demoledoras; no admiten discusión alguna. Si Zapatero escapa vivo en su peor momento político será, una vez más, porque así lo quieren los nacionalismos (CiU, PNV, CC y UPN) a cambio del enésimo chantaje de conveniencia. Ya puede el jefe del Gobierno demandar austeridad y responsabilidad; es como si habla a una pared, dada su falta de credibilidad tras los tijeretazos sociales impuestos por su mala praxis anterior.

Por ende, no se atreverá a disponer nuevos e impopulares recortes y reformas para no perjudicar al candidato Rubalcaba, que puede ser el gran perjudicado del debate y que necesita tiempo para desmarcarse, ya que es tan responsable como Zapatero de la calamitosa situación del país. Para las Islas, el inservible debate tal vez suponga algunas ayudas económicas del Plan Canarias, sobre todo si el voto de CC apuntala la continuidad del presidente, merecedor de una salida más honrosa que la que le brindan los acontecimientos.