X
LA PALMA >

Donde habita la memoria

   

En el interior de este mobiliario se encuentran los distintos fondos particulares que el Cabildo conserva en el Archivo General de La Palma. / DA

DAVID SANZ | Santa Cruz de La Palma

El antiguo convento franciscano de la Inmaculada Concepción alberga entre sus gruesos muros piezas fundamentales de la memoria insular protegidas y conservadas en el Archivo General de La Palma. Cuando todavía no tiene diez años de vida, se creó en octubre de 2002 por acuerdo del Cabildo de La Palma, ha conseguido crecer en su vocación de aglutinar toda aquella documentación referente a la Isla que hasta entonces había permanecido diseminada en archivos particulares, con el riesgo de perderse para siempre.

En el Archivo General de La Palma se encuentran documentos desde el siglo XV hasta la presente centuria. Un material documental, tanto textual, fotográfico, audios, películas y objetos tridimensionales que constituyen una parte importante de la memoria de la Isla, permitiendo su reconstrucción histórica, literaria, artística y etnográfica.

Uno de los grandes impulsores de este Archivo fue el notario Alfonso Cavallé Cruz. De hecho, el primer fondo que tuvo el Archivo General fue el del Distrito Notarial de Santa Cruz de La Palma. A este se sumó una serie de fondos que el Cabildo Insular había adquirido con anterioridad a particulares, como los de la familia Lugo-Viña y Massieu, los documentos de la Real Sociedad Económica de Amigos del País y los del folclorista palmero Santiago Felipe Fernández del Castillo.

Con su puesta en marcha, el Cabildo cambia la política de adquisición de fondos, ante la imposibilidad de obtener los mismos, por la de fomentar las donaciones, donde juega un papel importante el todavía consejero en funciones de Cultura, Primitivo Jerónimo.

Y es a partir del año 2004 cuando comienzan a ingresar numerosos fondos de particulares. El primero fue la de la familia Leal Monterrey, con unas 250 placas fotográficas de uno de los pioneros en la fotografía de la Isla como fue Rosendo Cutillas. El fondo del excronista de Santa Cruz de La Palma, Jaime Pérez García, que empezó a ingresar documentos en 2004 hasta su fallecimiento en 2009. La documentación de la Cronista Oficial de Los Llanos, María Victoria Hernández Pérez; la familia Albendea y Hernández, de San Andrés y Sauces o la del musicólogo Manuel Henríquez, así como otras piezas sueltas donadas por otros particulares.

De manera paralela el Cabildo recibió la donación del fondo Blaauboer- Rodríguez Castillo. Una colección muy amplia, con abundante material bibliográfico, documental y artístico, que es especialmente significativo porque abrió el Archivo a otro tipo de material como películas cinematográficas, que fueron digitalizadas recientemente por la Filmoteca Canaria. Para atender a uno de los más continuos usuarios del Archivo, que son los genealogistas, el Cabildo vio la necesidad de desarrollar la colección de índices parroquiales que permitía buscar la historia de mucha familias.

De esta manera, gracias a la colaboración e interés del investigador Luis Agustín Hernández, el Archivo puso a disposición de los usuarios una colección de fotocopias de trabajos elaborados a partir de los índices sacramentales de diversas parroquias de la Isla, tanto de bautizo como de matrimonio y de defunción. “Esto ha servido para reconstruir la historia de numerosas familias de La Palma y dio pie a crear aun grupo de genealogistas que lo coordina un profesor palmero de la Universidad de Alicante, Francisco Martín”, según explica el responsable del Archivo, Manuel Poggio Capote.

Otro de los hitos de la vida de este Archivo fue disponer del fondo del fotógrafo Miguel Brito. Esta vez tuvo que ser una adquisición de este imponente fondo que consta de 20.000 placas fotográficas tomadas desde 1896 hasta la segunda mitad del siglo XX. En la actualidad, el Cabildo tiene ya unas 2.000 fotografías digitalizadas.

A la vez han llegado al Archivo otros fondos de gran valor como el de Ventura García, que fue el tercer fotógrafo profesional de Garafía. La familia de Rosendo Cutillas completó la donación de 2004 y la familia Leal Monterrey también donó varias decenas de placas fotográficas, así como algunas colecciones particulares misceláneas como la Antonio Cabrera Pérez.

En los últimos meses el ingreso de fondos documentales ha seguido incrementándose, con tres donaciones relevantes: la del guionista y novelista popular Guillermo Sautier Casaseca, cuya familia desde Santander envió toda su material documental para que se conservase en La Palma; la colección de Francisco Antequera, historiador del deporte en La Palma, que ha cedido varios miles de fotografía al Archivo y la escritora Elsa López, que está donando también sus fondos documentales.

Pese a su corta vida, el Archivo General tiene por delante importantes retos de futuro que pasarían por la coordinación más amplia de los archivos que existen en la Isla y que requieren de unas instalaciones más acordes, como son los judiciales, los de la Comunidad Autónoma y la Administración del Estado.

[apunte]

La sorpresa del material efímero

Es difícil determinar el valor que encierra el Archivo General de La Palma. Ni siquiera su responsable, Manuel Poggio Capote, le resulta sencillo responder. A su juicio, los Protocolos Notariales son “una fuente imprescindible”. Pero como piezas sueltas del Archivo, por su rareza, destaca la colección de carteles del fondo Manuel Henríquez. Como recuerda el también Cronista Oficial de la capital palmera, se trata de un “documento que por su carácter efímero había desaparecido pero tuvimos la fortuna de que una familia lo conservara y lo haya donado al Cabildo”. Son cerca de 500 carteles de numerosos espectáculos que se celebraron en la isla de La Palma desde mediados del XIX a comienzos del siglo XX. Además destaca el valor de la colección fotográfica de Miguel Brito. En lo que se refiere al perfil de los usuarios del Archivo, Poggio destaca que ha existido una evolución. “Si bien cuando el Archivo comenzó a caminar tenían el perfil del clásico investigador, hoy en día, gracias a los materiales reunidos, ese perfil se ha ampliado notablemente”. De hecho destaca que el mayor número de usuarios que acuden al Archivo son personas que quieren reconstruir la historia de su propia familia. También, puntualmente, hay personas que acuden con “el interés de recobrar algún material iconográfico sobre algún tema, para un trabajo de investigación, ilustrar libros, etc”. [/apunte]

Una imagen del fondo del fotógrafo palmero Miguel Brito Rodríguez (1876-1972). | DA

El fondo ‘Fotógrafos y dibujantes’, de Miguel Brito

El fondo del fotógrafo palmero Miguel Brito Rodríguez (1876-1972), cuya denominación es la misma que la del estudio que creó en la calle Díaz Pimienta, Fotógrafos y dibujantes, encierra un valor histórico que va más allá de la mera imagen.

Y es que la colección fotográfica de Miguel Brito, que ha pasado a la historia entre otras cosas por haber sido el introductor del cine en Canarias, conserva los libros de registro de las personas retratadas. De ahí que al margen del valor que tenga por la técnica o el arte fotográfico, encierra un interés importante para la historia local porque se puede identificar a las personas retratadas.