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El calor llega con fuerza al verano

   

Las altas temperaturas son la nota predominante en el inicio de un estío que promete ser bastante caluroso. | FRAN PALLERO

INMA MARTOS | SANTA CRUZ DE TENERIFE

Puntual y con fuerza. Así llega el verano y ya desde el pasado lunes el Archipiélago está en alerta meteorológica amarilla con 34 y 37 grados de media respectivamente, en las islas orientales y occidentales. Al menos hasta mañana jueves la alerta se mantendrá, según ha precisado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), desde la que se publican previsiones de cinco días. A pesar de las altas temperaturas, aun no se ha establecido la alerta sanitaria, pero la población de riesgo debe empezar a tomar precauciones porque son quienes más advierten en su salud los efectos del calor.

Población vulnerable

La población más vulnerable son las personas mayores de 65 años, los niños y en especial los menores de dos años y las personas que sufren alguna enfermedad de tipo crónico como asma. Durante los veranos de 2003 y 2007 se produjeron las olas de calor que más afectaron a la salud de la población, tal y como afirma Domingo Núñez, jefe de Epidemiología de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias. Irene Sanz, directora de la Aemet, comunicó que este verano podría ser entre uno y dos grados más caluroso que la media del periodo 1971-2000.

La prevención de la deshidratación es la medida más eficiente y la más sencilla, así que los médicos recomiendan a la población beber de uno a dos litros de agua diarios en varias tomas durante todo el día. A los mayores y los niños hay que prestarles especial atención ya que en el primer caso, la sensación de sed puede estar mermada por la edad y en cuanto a los más pequeños, por su dificultad para comunicarlo.

Los parientes y familiares de estos colectivos deberían velar porque se mantengan siempre hidratados y atender a cualquier síntoma de salud, explica Domingo Núñez, jefe de Epidemiología de la Dirección General de Salud Pública. En el caso de personas mayores que vivan solas, se recomienda también a sus familiares y personas al cuidado que mantengan una comunicación diaria con ellos y se les aconseje en sus hábitos.

Desajustes

Si la persona sufre una patología crónica respiratoria, el riesgo por altas temperaturas se acompaña del factor humedad ambiental, con lo que se corre el riesgo de que se les desencadene un brote o crisis de la enfermedad. “El calor desajusta el sensor de la temperatura corporal; cuando la temperatura del organismo aumenta, aunque sea solo un grado ya es un síntoma de alarma y el calor puede provocar fiebre”, según detalló el doctor Francisco Vargas, médico de familia del Centro de Salud Doctor Guigoú.

Efectos

Desmayos, golpes de calor, lipotimias, mareos, palpitaciones, desvanecimientos por bajadas de la tensión arterial son los efectos que pueden causar las altas temperaturas y la pérdida de agua a través del sudor, en las personas. En niños, además, hay que estar alerta de otras señales como irritabilidad, inquietud o inapetencia. Algunos de estos trastornos por la temperatura repercuten en la disminución de la función cardiovascular, lo que ocurre es que se deja de irrigar el riego sanguíneo de forma adecuada a causa de la dilatación de los conductos, con lo que el sistema circulatorio se ralentiza, asegura Francisco Vargas.

Además de poder sentir una sensación general de distermia por la dilatación de los vasos sanguíneos, las personas que padecen de varices ven acentuada la hinchazón y el dolor a causa del calor. El doctor Pablo Suárez, endocrino del Hospital de Nuestra Señora de Candelaria (HUNSC) indica que el impulso de la sangre hacia el cerebro y el corazón se complica y por eso se produce hinchazón localizada, generalmente en las piernas y los pies. Los paseos con los pies sumergidos en el mar y los masajes son la opción ideal para aliviar esta dolencia.

[apunte] Diuréticos

Las personas que toman alguna medicación diurética son más sensibles a las altas temperaturas ya que la eliminación de líquidos es mayor, por lo que deben tomar más precauciones, aunque en ningún momento deben dejar de tomar los fármacos prescritos por su médico sin que éste lo autorice. Cuando las temperaturas suben demasiado, y en concreto en las horas en las que los rayos solares llegan más verticales, es preferible quedarse en casa utilizar prendas de vestir que no opriman y si es posible de tejidos naturales como lino o algodón. Los paseos y el ejercicio físico pueden aumentar el riesgo de padecer algún trastorno por el efecto del calor y en algunos casos, es mejor suprimirlos. Algunos profesionales como los del sector de la construcción que realizan su trabajo al aire libre y con fuerza física, tienen que tener también una mayor precaución y exponerse de manera continua al sol el menor tiempo posible, o bien realizar actividades de interior en las horas de más calor. A este colectivo y otros cuya tarea se desempeña en la calle, se le recomienda además, tomar medidas de seguridad en la piel como la utilización de filtros solares y ropa que no exponga al sol partes de su cuerpo, con el fin de prevenir el cáncer de piel. Las bebidas que contienen cafeína y, sobre todo, las alcohólicas no son recomendables.[/apunte]