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LA COLUMNA > MANUEL IGLESIAS

El estado de una nación agotada

   

El debate sobre el estado de la nación que se celebra desde hoy, además de constatar que se refiere a una nación agotada por muchos motivos, tiene interés porque es el último del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el que se enfrenta cara a cara con el líder de la oposición, Mariano Rajoy, y también será el primero tras la destacada victoria del PP en los comicios locales y la controversial aparición del movimiento del 15-M, que ahí permanece aunque siga sin estar claro si tiene objetivos o es sólo plasmación de un sentimiento generalizado.

Los portavoces de los grupos han coincidido en que esperan poco del debate, precisamente por ser el último de Zapatero, y, dicen que esta “todo el pescado vendido”. Se podrá comentar la culminación de diversas iniciativas, pero difícilmente se van a anunciar otras nuevas relevantes, salvo con fines propagandísticos y electorales, porque queda poco tiempo de periodo legislativo para culminar los trámites de nuevas leyes, sobre todo si estas pueden ser polémicas.

La intención declarada de la mayoría es hacer un repaso crítico del momento y del pasado, con la excepción de Coalición Canaria, donde las lanzas se han vuelto cañas después del acuerdo logrado por Paulino Rivero en el Archipiélago para repetir como presidente del Gobierno. Porque esa, creo que nadie se engaña al respecto, ha sido la principal -o casi única- motivación en este acuerdo que tantos quebraderos de cabeza ha traído en diversas instituciones y que pronostica situaciones políticas difíciles a medio y largo plazo, si el PP gana las elecciones nacionales y ocupa el Gobierno.
La portavoz de CC en el Congreso de los Diputados, Ana Oramas, ha dicho que se centrará en la vertiente canaria de la legislatura, sin olvidarse de todas las ocasiones en las que el apoyo de su partido ha permitido al Gobierno sacar adelante sus iniciativas, entre ellas los presupuestos. No sé si están las cosas como para vanagloriarse mucho de haber contribuido a la continuidad de un Gobierno de tan altas cotas de impopularidad, pero ellos sabrán.

Lo que si es cierto es que si quieren sacar adelante compromisos de Zapatero que requieren de la aprobación de los presupuestos, eso necesita la continuidad del presidente.

Por otro lado, teniendo en cuenta de que Rodríguez Zapatero ha repetido que no habrá adelanto electoral con respecto a marzo del 2012 y ha invitado al PP a que presenten ellos una moción de censura, se podría estar gestando una acción así en el otoño e incluso antes. El PP no lo ha querido realizar porque sabe que no cuenta con los votos suficientes para sacar la propuesta adelante, pero , ahora, el debate consiguiente a esa iniciativa sería, creen, un nuevo golpe al PSOE, además de una oportunidad de Mariano Rajoy para presentar a los españoles la hipótesis de su programa de gobierno y de cambios a sólo unos meses de unas elecciones que ya si serían muy próximas.