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El francés no pasa de moda

   

Carlos Castro Brunetto, presidente de la sociedad capitalina. / FRAN PALLERO

NANA GARCÍA | Santa Cruz de Tenerife

A ella le deben muchos países occidentales su desarrollo político, social y cultural. Sus acciones por los derechos humanos se han transmitido históricamente en el mundo entero. Pero su defensa del principio de diversidad ha sido, precisamente, el guión de la cultura gala. La Alianza Francesa (Alliance Française) ha sido testigo y propagador desde 1883 de la multiculturalidad y desde 1961 “hasta la actualidad ha sido el motor cultural francés en Tenerife”. Esta sociedad, fundada a petición de un colectivo de tradición de francofilia, cumple 50 años dando a conocer en la Isla el idioma pero también cultivando las costumbres y sabiduría del país para mostrar “que el francés sigue siendo una cultura muy viva”.

“Como única institución de orden internacional presente en Santa Cruz de Tenerife, la Alianza Francesa ha jugado un papel muy importante en estos 50 años cobijando bajo la entidad tanto a los canarios amantes de la cultura francesa y que quieren hablar su lengua, como a franceses o personas de otras naciones que también están directamente relacionados con esta cultura”. El presidente de esta sociedad en la Isla, Carlos Javier Castro Brunetto (Santa Cruz de Tenerife, 1965), destaca la “estrecha colaboración” que la Alianza ha mantenido en estas cinco décadas con la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, “la única que celebra oficialmente la fiesta nacional de Francia, el 14 de julio”.

Un amplio programa de conferencias conmemorativas sobre los iconos de la cultura francesa, así como actuaciones musicales previstas para octubre, conmemorarán este aniversario en la Isla, “gracias a la buena voluntad y actitud fracófila” de muchos de los socios, que son los que sostienen en un 80 – 90% de los ingresos de la entidad, que no proceden de la ayuda pública “venga de España, Francia o Canarias”.

Más allá de ofrecer las herramientas idiomáticas para aprender una lengua que no sea la materna, en la Alianza Francesa se aprenden “las formas culturales, costumbres y usos de toda la francofonía” a través de la lengua y también de ciclos de cine, exposiciones, presentaciones de autores, semanas monográficas conferencias y demás. “Este es un elemento que queremos reivindicar desde la Alianza -matiza su presidente- el francés como una lengua de cultura”. La realidad laboral y educativa, junto a los nuevos canales de comunicación digital, obliga, en ocasiones, a ampliar los conocimientos en un idioma extranjero, pero al mismo tiempo el ser humano quiere cultivarse en el mundo de las letras. Para Castro Brunetto, “el hombre es materia, pero también espíritu y atendiendo al lado espiritual, el francés sigue siendo una lengua fundamental de comunicación a niveles didácticos”. Por ello, en la actualidad la Alianza Francesa aspira llegar “a todos esos estratos posibles, en unos niveles culturales importantes”, pero también de una manera que sea “muy útil y práctica para, por ejemplo, el comercio”, indica el profesor de Historia del Arte de la ULL. Una de las ofertas de esta institución tiene muy en cuenta el carácter “tricontinental” de Canarias, “entre Francia y el África francófona”, por lo que aspira a formar “a las personas interesadas en comerciar con esos países con un francés especializado”.