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ADIÓS A UN GRAN PERIODISTA > GILBERTO ALEMÁN

El hombre que soñaba en voz alta

   

El presidente de la APT, Juan Galarza, destacó en el funeral la “valentía” de Alemán. | J. G.

SANTIAGO TOSTE | SANTA CRUZ DE TENERIFE

La sencillez y la emoción sin aspavientos, justo como a él le hubiera gustado, que señaló alguno, presidieron ayer en el cementerio de Santa Lastenia, en Santa Cruz de Tenerife, el sepelio del periodista y escritor Gilberto Alemán de Armas (25 de abril de 1931-30 de mayo de 2011). Un funeral civil, donde el féretro del gran cronista de Tenerife estuvo custodiado por los agentes de la Policía Local, en uniforme de gala, tal y como corresponde a un lagunero que en 1998 fue honrado con el título de Hijo Adoptivo de Santa Cruz.

Autoridades regionales, insulares y locales; pero sobre todo amigos y compañeros de profesión, acompañaron a su esposa, Iris Fariña Domínguez, a sus hijos y a sus familiares, en una ceremonia que incluyó una breve intervención del presidente de la Asociación de la Prensa de Santa Cruz de Tenerife (APT), Juan Galarza. “Sentimental y bohemio, realista e irónico, a Gilberto Alemán lo quería todo el mundo”, subrayó Galarza, “y para darse cuenta del aprecio que él mismo sentía por las gentes llanas, basta con leer sus crónicas, escritas con maestría allá donde se fraguan las historias que verdaderamente interesan”.

Oficio y magisterio

“Hablar de Gilberto Alemán -comentó Juan Galarza a este periódico poco antes de la ceremonia- es hablar sobre todo de oficio y de un periodista siempre pegado a la gente”. “Por más que le cabrease mucho que le llamásemos maestro -apuntó el presidente de la APT-, él ha ejercido un importante magisterio para todos nosotros, un magisterio que también deberían tomar muy en cuenta todas las nuevas generaciones de periodistas que hoy salen de la universidad”. Galarza hizo alusión al hecho de que la fidelidad de Gilberto Alemán hacia sus ideales le acarreó en su día el duro coste de tener que abandonar su tierra. “Gilberto era un rebelde y un defensor de la libertad”, indicó, “un talante que luego le hizo formar parte de la primera corporación democrática en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. “Y allí, con su forma de hacer política -afirmó-, también se convierte en ejemplo, pues defendía el diálogo y la búsqueda de consensos, algo que hoy no está tan de moda”.

“Gilberto Alemán fue un hombre que soñó en voz alta y quiso compartir su sueño con la gente”, resaltaba ayer otro periodista, otro de los amigos del fallecido, Zenaido Hernández. “Aludir a él -añadió- es hablar de un tipo de periodismo que hoy, lamentablemente, ha ido perdiendo fuelle”. “Pero nos quedarán para siempre sus libros, sus artículos y su palabra; nos queda el legado de un hombre rebelde e irrepetible, no únicamente en el ámbito del periodismo, sino también en uno bastante más amplio, como es el de las letras canarias”.

La Mesa del Parlamento de Canarias, reunida ayer, ha formulado dos declaraciones institucionales. En ellas muestra su pesar tanto por el fallecimiento de la escritora e investigadora María Rosa Alonso, fallecida en la noche del pasado sábado, como por el de Gilberto Alemán de Armas, que tuvo lugar este martes, justo el Día de Canarias. En ambos casos, el órgano de la cámara regional trasmite sus condolencias a los familiares de dos personalidades que dejan “un recuerdo imborrable en la historia y la cultura canaria”.