X
NEGLIGENCIA >

El TSJC dice que Cándido murió por negligencia en el Hospital

   

Inmaculada y su familia llevan años luchando para que se reconociera la negligencia médica que provocó la muerte de su padre. | DA

EUGENIA PAIZ | SANTA CRUZ DE LA PALMA

La familia de Cándido Pérez, vecino de Garafía fallecido en el Hospital General de La Palma por una negligencia médica atribuida al otorrino Pablo Monsalve y al Servicio Canario de la Salud, ha ganado la batalla legal con la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias que obliga a la administración sanitaria a indemnizar con 43.000 euros a los hijos y a la esposa del fallecido seis años atrás.

La larga espera en Urgencias, el retraso de cuatro horas en la atención del especialista y un posterior fallo en el diagnóstico fueron las causas de su posterior fallecimiento, que llevó a la familia a un doloroso calvario judicial de seis años que, por fin, se ha resuelto. Así lo relata una de las hijas del fallecido, Inmaculada Pérez García, que se muestra satisfecha con la sentencia del alto tribunal canario, que ha rechazado el recurso presentado por el Servicio Canario de la Salud en defensa del especialista y para evitar su responsabilidad administrativa.

Inmaculada recuerda con dolor como su padre ingresó en Urgencias, trasladado desde el servicio ambulatorio de Garafía, sobre las cinco de la madrugada del día de Reyes del año 2005. El otorrino de Urgencias en ese momento, cuya presencia fue solicitada a las 8.00, no se presentó a ver al paciente hasta cuatro horas más tarde, a las 12.00. La sucesión de fallos se completó con la falta de acierto en el diagnóstico, lo que impidió un correcto tratamiento del paciente y su ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos durante varias semanas, hasta que falleció el día 28 de enero.

Inmaculada reconoce que “ha sido un camino muy duro. Nos dijeron que no íbamos a conseguir nada y que para qué hacíamos esto, pero sabíamos que los fallos eran la causa de la muerte de nuestro padre y teníamos que conseguir justicia. Fue un acierto poner la denuncia y todo este camino ha merecido la pena”.

Los hijos de Cándido, que tuvieron que asumir su pérdida sin una explicación médica coherente y con muchos inconvenientes por parte de la gerencia del Hospital, se muestran satisfechos con el resultado y agradecen la ayuda del letrado Alejandro Hernández Díaz, que “tuvo la valentía de defender este caso”. La sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias señala que “no se emplearon los mejores medios para revelar la patología del paciente”, con lo que se produjo “una falta de posibilidad de curación”.