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Eliminada la ayuda del servicio a inmigrantes

   

EUGENIA PAIZ | SANTA CRUZ DE LA PALMA

La mermada subvención con la que subsistía el Centro de Información a Trabajadores Extranjeros (CITE) en La Palma, un servicio que presta el sindicato Comisiones Obreras en Santa Cruz de La Palma y Los Llanos de Aridane y que hasta ahora permitía dar asesoramiento y orientación social y laboral (para indicarles sus derechos y obligaciones sociales a más de 800 personas cada año), ha desaparecido.

Desde el mes de febrero la ayuda económica en forma de subvención, en parte sufragada por las arcas del Cabildo palmero, y completada por otros recursos económicos provenientes del Gobierno de Canarias a través de varios programas, se ha visto cercenada, una situación que desde la Secretaría de Inmigración están intentando paliar atendiendo todos los asuntos posibles sin personal y sin recursos económicos para hacer ni una sola gestión, ni un solo programa.

Las organizaciones no gubernamentales Movimiento por la Paz y Cruz Roja, además de los servicios jurídicos de extranjería que se prestan en los municipios cabecera de comarca de la Isla, Santa Cruz de La palma y Los Llanos de Aridane, a través de trabajadores sociales, han sido durante los últimos años los principales complementos de ayuda para los inmigrantes junto con el CITE.

Así las cosas, y a la vista de la desaparición de las ayudas que hacían posible el servicio, varios trabajadores sociales han constatado que “lo lógico es que a partir de ahora y progresivamente la demanda que hemos recibido de forma puntual se generalice”.  Tanto los mal llamados irregulares como los inmigrantes que ya cuentan con contrato de trabajo y con autorización de residencia, a la espera de la nacionalidad, acuden buscando ayuda a diario a las dependencias de Comisiones Obreras, donde desde el mes de febrero una sola persona hace lo imposible para dar cobertura a todas las necesidades de información y asesoramiento. Inevitablemente, y cada vez en mayor número de casos, los inmigrantes están siendo derivados a las  a las concejalías de asuntos sociales.

El futuro de los inmigrantes depende del trabajo que consigan en la Isla y son, en la gran mayoría de los casos y según confirman los expertos consultados por este rotativo, “mano de obra complementaria y no competitiva”.  Las personas inmigrantes se convierten en mano de obra para el sector agrícola insular, o en empleados de hogar, unos puestos de trabajo que según los mismos técnicos “hasta que empezó la crisis no era fácil que quisieran ocupar los residentes en la Isla”. Otros técnicos sociales recuerdan que “el valor de la subvención eliminada es mucho menor que la que tiene una sola federación deportiva”.