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España expulsa al embajador libio, que tiene 10 días para dejar el país

   

OTR PRESS | MADRID

El mismo día en el que Anders Fogh Rasmussen, secretario ge-neral de la OTAN, se citaba con José Luis Rodríguez Zapatero en su tercer encuentro oficial desde que fuese elegido mandatario aliado, el Gobierno expulsó al embajador libio.
Ajeli Abdussalam Ali Breni tiene 10 días para abandonar el país, dada “la continua represión que viene ejerciendo” el mandatario Muamar Gadafi “sobre la población libia”. Tres funcionarios de la Embajada tendrán que seguir sus pasos, porque se ha descubierto que ejercían labores de espionaje.

El presidente del Gobierno confirmó a su interlocutor que su Ejército seguirá en el país oriental “hasta el fin” de la misión. España expulsa a Ajeli Abdussalam Ali Breni, por “la continua represión” que el régimen de Muamar Gadafi “viene ejerciendo sobre la población libia”. El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación se lo comunicó este jueves de forma oficial al embajador, que dispone de 10 días para abandonar el territorio nacional. Lo mismo tendrán que hacer tres funcionarios de la Embajada que “realizaban actividades incompatibles con su estatus diplomático”. La cartera que dirige Trinidad Jiménez empleó este eufemismo habitual en diplomacia para referirse a actividades de espionaje. Esta decisión se comunicó el día de la visita de Rasmussen al país ibérico y tres días después de que Hillary Clinton, secretaria de Estado de la federación norteamericana, animara a los países africanos a expulsar a los diplomáticos libios y a cerrar sus embajadas.

Estas acciones pretenden presionar al mandatario para que abandone el poder. La estadounidense hizo la sugerencia en una visita a la sede de la Unión Africana en Addis Abeba. España sigue, así, el ejemplo de Reino Unido, Gambia o Emiratos Árabes Unidos, entre otros, que también han reconocido al Consejo Nacional de Transición libio como representantes legítimos del pueblo y han expulsado a los embajadores.

El propio José Luis Rodríguez Zapatero informó a Rasmussen de la medida y le comunicó que su Ejército seguirá participando en las operaciones militares de la OTAN en Libia “en el formato actual” y “hasta el fin”.