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ACCIDENTE NUCLEAR EN FUKUSHIMA >

Investigadores detectan radiactividad en habitantes de Fukushima

   

Imagen del 22 de junio del reactor 1 dañado en la planta nuclear de Daiichi en Fukushima. | EFE

EUROPA PRESS | Tokio

Investigadores del Instituto de Radiación Biológica y Medicina de la Universidad de Hiroshima han detectado radiación en un grupo de 15 habitantes de la prefectura de Fukushima, donde se ubica la central homónima en la que se desató un accidente nuclear como consecuencia del terremoto y el tsunami del pasado 11 de marzo.

Todos los participantes, con edades comprendidas entre los 4 y los 77 años, presentaron niveles anormales de cesio radiactivo en las dos pruebas a las que fueron sometidos. Sin embargo, el director del estudio, Nanao Kamada, ha descartado que la concentración detectada represente una amenaza para la salud.

Por otro lado, solo seis participantes tenían yodo radiactivo, entre ellos un anciano de 77 años que en la primera ronda presentaba niveles preocupantes de 3,2 milisievert, aunque en la segunda desaparecieron. “La causa más probable es que comiera verduras y champiñones contaminados antes de las restricciones, no que lo inhalara”, ha explicado Kamada.

No obstante, aunque la radiactividad en humanos es reducida, la recibida diariamente durante dos meses por el entorno que rodea a la planta es de entre 4,9 y 13,5 milisievert, por encima de los 20 permitidos legalmente por año, por lo que es inhabitable.

“Desde la perspectiva de proteger la salud humana de la radiación, está claro que desafortunadamente no podrán seguir viviendo en sus casas”, ha dicho Kamada, en referencia a los sujetos de su estudio, aunque miles de personas no podrán regresar a sus casas.

Este estudio, recogido por la cadena estadounidense CNN, se llevó a cabo entre residentes de las ciudades de Iitate y Kawamata, a unos 40 kilómetros de la central nuclear, a través de dos test realizados a principios y finales de mayo, cuyos resultados se dieron a conocer a los participantes el 19 de junio.

Las autoridades de la provincia de Fukuhisma (noreste), epicentro de la crisis nuclear en Japón, comenzaron el lunes a realizar controles para medir la radiación a la que se han visto expuestos sus cerca de 2 millones de sus habitantes.
Los chequeos médicos se centran en analizar la cantidad de material radiactivo interno que puedan presentar los residentes, lo que se controlará a través de análisis de orina y de contadores de radiactividad corporal.

Los primeros exámenes médicos se realizaron hoy en el Instituto Nacional de Ciencias Radiológicas de Chiba (centro) con un grupo de diez habitantes procedentes de la ciudad de Namie, que se encuentra en el radio de exclusión de 20 kilómetros en torno a la central de Fukushima Daiichi, informó la agencia local Kyodo.

El Gobierno tiene previsto crear un fondo de 100.000 millones de yenes (873 millones de euros) para financiar los exámenes médicos y controles de radiación a los habitantes de Fukushima durante los próximos 30 años.

La crisis nuclear en la central de Fukushima Daiichi ha obligado a desalojar decenas de pueblos a hasta 50 kilómetros de la central, mientras que se ha creado una zona de exclusión en un radio de 20 kilómetros de la misma.

La Agencia de Seguridad Nuclear japonesa recomienda desalojar áreas con un nivel de radiación anual acumulada superior a 20 milisievert, muy por encima del máximo de 1 milisievert anual que sugiere la Comisión Internacional de Protección Radiológica.

Encuentran estroncio radiactivo en el lecho marino de Fukushima

Los técnicos de la Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO) han detectado por primera vez estroncio radiactivo en el fondo marino cerca de la central nuclear de Fukushima-1. Se trata de estroncio 89 y 90, elementos que suponen una grave amenaza a la salud porque pueden acumularse en los huesos en el caso de ser inhalados, y además podrían ser la causa de un cáncer.

El hallazgo es resultado de un estudio realizado el 2 de junio sobre la calidad de las aguas unos tres kilómetros mar adentro, en dos emplazamientos situados aproximadamente a 20 kilómetros del complejo nuclear japonés. Por cada kilogramo analizado se detectaron 44 becquerelios de estroncio-90, que tiene una vida media de 29 años.

Antes se habían encontrado estas sustancias en tierra firme y en agua de mar, justo tras el accidente que provocaron el terremoto y el tsunami del pasado 11 de marzo, informa la cadena nipona NHK.

Un miembro de la Comisión de Seguridad Nuclear japonesa, Shigeharu Kato, adelanta que harán falta más estudios para determinar si la flora y la fauna marina pueden acumular estos elementos y, en caso de ser posible, en qué cantidad.

El Ministerio de Pesca ha llevado a cabo estudios similares por su cuenta. Los expertos no encontraron estroncio radiactivo en las muestras de animales marinos frente a las costas de Ibaraki y Chiba, al sur de Fukushima.

Varios policías hablan con una vecina de Fukushima que se manifiesta frente a la sede de la empresa TEPCO durante la Junta de Accionistas. | EFE

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TEPCO se disculpa por el accidente en Fukushima-1

El presidente honorario de la Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO), Tsunehisa Katsumata, se ha disculpado este martes con los accionistas por “los problemas y las molestias” causadas por el accidente nuclear en la central de Fukushima-1, de cuya gestión es responsable.

“Todos los directores nos disculpamos profundamente por los problemas y temores que ha ocasionado el accidente”, ha dicho Katsumata, durante la reunión anual de accionistas, la primera tras el accidente derivado del terremoto y el tsunami del pasado 11 de marzo.

Además, el presidente ha solicitado el apoyo de los accionistas a las medidas que deberá tomar a corto plazo para resolver la situación financiera de la compañía. “El grupo entero trabajará junto para resolver la crisis tan pronto como sea posible”, ha aseverado, en declaraciones recogidas por el diario económico ‘Nikkei’.

Entre las medidas más duras que deberá adoptar destacan la venta de activos y la reducción de su tamaño, a lo que hay que añadir el pago de las indemnizaciones a los afectados por la radiactividad emanada de Fukushima-1 y los cortes de electricidad causados por el accidente nuclear.

De forma paralela a estas cuestiones, Katsumata ha superado la moción presentada en la reunión de este martes por un grupo minoritario de 400 accionistas para que la compañía cesara su producción energética en centrales nucleares, según informa la agencia Kiodo.

Aunque finalmente esta iniciativa no ha contado con el voto favorable de dos tercios de los accionistas que necesitaba para prosperar, el número de partidarios de esta medida ha crecido en los últimos años, por lo que podría acabar afectando al futuro de la eléctrica.

Por otro lado, está previsto que los accionistas ratifiquen en el cargo al presidente en funciones de TEPCO, Toshio Nishizawa, que sustituirá en el cargo a Masataka Shimizu, que presentó su dimisión el pasado 20 de mayo, durante la presentación de los resultados de la compañía, asumiendo así su responsabilidad por el accidente nuclear.

No obstante, es probable que Nishizawa no sea del agrado de gran parte de los accionistas, ya que muchos de ellos pretenden una renovación completa de la cúpula directiva de la eléctrica y el presidente en funciones lleva trabajando en ella desde 1975, cuando se licenció.

La junta de este año, a la que han asistido más de 8.600 accionistas, se celebra en un hotel del sur de Tokio en medio de estrechas medidas de seguridad ante las protestas anunciadas por grupos de activistas, entre ellos Greenpeace.

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