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PUERTO DE LA CRUZ >

La ciudad es la primera del Norte que prohíbe el circo con animales

   

Los circos con animales no podrán ubicarse en la ciudad. | DA

GABRIELA GULESSERIAN | PUERTO DE LA CRUZ

Puerto de la Cruz es el primer municipio del Norte de la Isla declarado como ciudad libre de circo con animales. La iniciativa fue aprobada por unanimidad en el penúltimo pleno del anterior mandato como una propuesta de Alcaldía, formulada a instancias de la asociación Animal Club Protectora, entidad sin fines de lucro que trabaja en la defensa y protección de este colectivo.

La citada ONG argumenta que, según los estudios científicos a los que ha tenido acceso, los animales “son seres dotados de sensibilidad no sólo física sino también psíquica y por lo tanto, sean de la especie que sean, tienen derecho a ser respetados. Esto conlleva que no sean víctimas de maltrato, esfuerzos desmesurados o espectáculos violentos, como son sometidos en algunas ocasiones por parte de algunos que lucran exhibiéndolos al público que, además, para poder hacerlo, deben ser transportarlos en largas distancias e incómodos vehículos.

Según indica la presidenta de Animal Club Protectora, Penélope García, en Cataluña, por ejemplo, son 35 las ciudades que se han sumado a esta prohibición, mientras que otras cuatro lo han hecho en Baleares, tres en Andalucía; dos en Euskadi y una en Huesca, Asturias y Madrid. En el caso de Tenerife, expone, se encuentran Santa Cruz y El Rosario.

Para apoyar sus argumentos y que la ciudad sea declarada ciudad libre de circo con animales, la entidad recogió más de 200 firmas que entienden que dicha prohibición “sólo hace cumplir la Ley 8/1991, de 30 de abril, de protección de los animales que, en su artículo 5, punto 1, dice que “se prohíbe la utilización de animales en peleas, fiestas, espectáculos y otras actividades que generen maltrato, crueldad o bien sufrimiento”.

Los responsables de la ONG valoran de forma muy positiva este paso dado por el pleno municipal, que permite que la ciudad se sume a una corriente a la que ya se han adherido otros países del mundo, tales como Austria, Finlandia, Costa Rica, Canadá, Suecia, Dinamarca, Singapur, Hungría, India e Israel, además de otras ciudades de Australia, Argentina y Brasil, que lo han hecho por motivos éticos. No obstante, consideran que todavía queda mucho trabajo por hacer en este ámbito.