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La pobreza tiene nuevos rostros

   

ÁNGELES RIOBO | SANTA CRUZ DE TENERIFE

Los estragos de la crisis económica en la población tinerfeña se manifiestan de forma clara en la intensa actividad de Cáritas Diocesana de Tenerife, y es que, el pasado año nada menos que 21.056 personas fueron atendidas por la organización no gubernamental (ONG) cristiana que destinó a programas asistenciales para personas de variado perfil social, más de 5 millones de euros. Los datos fueron ofrecidos por el director de Cáritas en la provincia, Leonardo Ruiz, en la presentación de la Memoria 2010 de la entidad, celebrada en las instalaciones del Seminario Diocesano, La Laguna, ayer. En la cita estuvo acompañado por el Obispo de la Diócesis Nivarienense Bernardo Álvarez y el subdirector de la entidad, José María Rivero.

“Se perfilan nuevos rostros de la pobreza”, lamentó Leonardo Ruiz producto del deterioro progresivo de las condiciones sociales, a causa de la crisis. Ruiz expuso que el perfil de las personas que acuden a Cáritas es variopinto. Desde un alto número de hombres solos de más de 45 años, separados o divorciados, que no pueden pagar un lugar para vivir; mujeres mayores con pensiones no contributivas o pensiones mínimas e inmigrantes en situación administrativa irregular.
A estos perfiles se unen además jóvenes en busca del primer empleo, parados recientes procedentes de empleos de baja cualificación; familias jóvenes, de entre 20 y 40 años, con niños pequeños, hasta mujeres solas con cargas familiares no compartidas.

Los hombres solos y divorciados son uno de los nuevos usuarios de estos servicios

El director de la entidad lamentó además que un alto número de personas que ya se habían insertado socialmente por un largo periodo de tiempo, gracias a Cáritas, que han tenido que volver a solicitar la ayuda de la entidad. De las más de 20.000 personas atendidas un 86% lo fueron a través de los servicios de acogida de las Cáritas parroquiales, y un 14% en proyectos específicos como personas sin hogar, inmigrantes, jóvenes o alcoholismo o VIH.

A pesar del aumento de la demanda un 30%, la entidad atendió a 4.000 personas menos que en 2009. “Esto se debe a que el tipo de necesidades asistenciales ha variado, y desde la organización hemos preferido aumentar los recursos a menos familias, derivando a otras instituciones las demandas que no podíamos atender”, explicó el director.

El área metropolitana y el Sur, los que consumen mayores recursos

“Por encima de las cifras están las personas atendidas”, subrayó monseñor Álvarez antes de agradecer la “encomiable labor” de los voluntarios al atender cada caso de manera personalizada. “Gracias a ellos ha sido posible hacer mucho”, dijo.
“El verdadero deseo es que Cáritas dejara de existir, lo que significaría que la sociedad ha dejado de sufrir”, dijo.

Para atender la gran demanda social, la entidad contó el pasado año con 5,43 millones de euros, un 5% más que en 2009. De esta cantidad un 42% procede de recursos propios a través de donaciones y colectas, que han experimentado un notable aumento con respecto al año anterior. El 58% restante proviene de los llamados recursos ajenos, aquellos obtenidos a través de subvenciones de entidades públicas y privadas. Del grueso total un 50% proviene de las entidades públicas, y 8% de las privadas.

Un 34% de estos fondos ajenos recaudados por Cáritas durante el pasado año procede del Gobierno de Canarias; un 8 % de las administraciones locales, un 5% de entidades privadas, un 2% del Fondo Social Europeo, y un 9% del Gobierno central, a través del Ministerio de Igualdad. En este punto, el director de Cáritas recordó que estos fondos proceden de marcar las casillas Iglesia Católica y otros fines de interés social en la declaración de la renta.

Más solidaridad

De los 5 millones de euros recibidos un 54% se han destinado a programas de acción social que incluye las áreas de intervención social, 27%, y de exclusión social con un 27%. Un 17% programas de formación y empleo, un 22 % se ha dirigido a la promoción y animación de la comunidad, y un 7% a los gastos de gestión y administración. “Un porcentaje bajo con respecto a otras entidades”, subrayó el director. A pesar de las necesidades los canarios siguen mostrando que son un pueblo solidario. Cáritas destinó 556.000 euros a los damnificados por el terremoto de Haití. Un 40% de los fondos se obtuvieron a través de una colecta en todas las parroquias.

El director celebró además el notable aumento del número de voluntarios que han mostrado su apoyo, solidaridad y compromiso con la sociedad. En 2010 fueron 1.008 personas, lo que supone un 8% más que en 2009. “Cáritas es el testimonio del amor de Cristo”, dijo Álvarez antes alabar la entrega y compromiso tanto de los voluntarios como del personal contratado de la entidad, así como de los ciudadanos que entienden que “otra forma de hacer las cosas es posible y necesaria”.