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CRÓNICA > POR EUGENIA PAIZ

Los andamiajes de la política

   

El mapa político insular parece sujeto por un débil andamiaje, para algunos menos frágil en función de los anexos incorporados al pacto regional a fin de garantizar que el Partido Socialista en el Cabildo no haga presidente al popular Asier Antona y reste a Coalición Canaria el único fuerte que mantiene en La Palma. Ese temor inconfesable públicamente pero evidente, será la alargada sombra que acompañe a los nacionalistas esta nueva legislatura.

Mientras tanto, las amenazas del presidente de los populares -frustrado presidente del gobierno regional pese a su demostrada generosidad- José Manuel Soria, no prosperarán dado que los conservadores no se arriesgarán a perder la cuota de poder municipal en La Palma, a las que más de uno de los ahora alcaldes y otros a la espera de serlo hubieran aspirado, que sí codiciado, ni en sus mejores sueños. Esta va a ser una legislatura complicada -es casi una obviedad mentarlo- y si se hubiera referido a La Palma no le faltaría razón al presidente del Parlamento de Canarias y líder de los nacionalistas palmeros, Antonio Castro, cuando en la constitución del parlamento en su VIII legislatura rechazó que los parlamentarios -en este supuesto que construyo, los concejales y alcaldes- pertenezcan a una clase privilegiada, no sólo por lo que en esencia encierra su reflexión, sino por los sustos que se está llevando más de uno.

El primero en experimentar el miedo en el precipicio de la municipalidad es el recién estrenado alcalde socialista en Santa Cruz de La Palma, con un frente abierto por la batalla legal en la que el Ayuntamiento capitalino tendrá que recurrir por la sentencia que pone en cuestión la adjudicación de la gestión del agua, que recayó en Canaragua y que permitió a esa corporación ingresar y pagar más de 8 millones en concepto de deuda a muchos pequeños acreedores. Los demás regidores locales tienen que mirarse en el espejo de este escenario local por las sorpresas nada gratas que les puedan sobrevenir y de las que no habían sido advertidos -sólo faltaría- por sus antecesores en el cargo y contrincantes políticos ahora en la oposición.

Siento una enorme curiosidad por ver cómo se mueven los socialistas en el Cabildo en el marco de este nuevo escenario político regional, con el apoyo comprometido en temas puntuales, porque los mismos problemas hasta antes del 22 de mayo y motivo de duras críticas por parte de esa formación política siguen vigentes. José Miguel Pérez y la ejecutiva regional del PSOE no han dejado en un lugar nada cómodo a los socialistas en el Cabildo, al que han convertido en colaborador involuntario de los nacionalistas en el Cabildo, el fino hilo en el que se sustenta el acuerdo regional que permite ser presidente a Paulino Rivero.