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TURISMO > SITUACIÓN EN CANARIAS

Los trabajadores de Hotasa temen que los hoteles terminen cerrando

   

Protesta de trabajadores de los cuatro hoteles de Hotasa en el Norte. | MOISÉS PÉREZ

GABRIELA GULESSERIAN | PUERTO DE LA CRUZ

Llevan cuatro meses de lucha y otros tres aguantando la falta de pago de sus salarios y la incertidumbre que supone un concurso de acreedores que no llega nunca. Son en total unos 150 trabajadores de los hoteles Interpalace, Bonanza, Canarife y Semiramis, de la compañía Hotasa, propiedad de Nueva Rumasa, que ayer volvieron a protestar a las puertas de dichos establecimientos, cansados de tanta espera.

“Físicamente estamos agotados, pero también psicológica y económicamente”, apuntaba un empleado, quien aseguró que ya hay compañeros a quien la situación se le hace insostenible y se han visto obligados a acudir a los servicios sociales.
Otros, cansados, empiezan incluso a resignarse ante la idea de perderlo todo y abandonan la empresa o cogen bajas por enfermedad. Hasta hace poco tiempo eran sustituidos por personal de empresas de trabajo temporal (ETT), pero actualmente, según fuentes de la compañía, ya no se produce siquiera dinero para pagar a estas empresas, con lo que los empleados que aún quedan “cargan con el trabajo de los que definitivamente se han ido, ya sea por finalización de contrato, por enfermedad o por haber solicitado excedencia”.

Han creado hasta un perfil en Facebook, Libertad y Conciencia, que utilizan no sólo para exponer sus quejas y contar su situación, sino también para contactar con todas las personas que pueden “echarles una mano”. El personal se muestra muy escéptico con la situación y cree que, tarde o temprano, los cuatro establecimientos terminarán cerrando con el considerable perjuicio económico que ello significará, no sólo para la economía de Puerto de la Cruz, que se quedaría sin unas 1.734 camas, y la repercusión que tendría en los comercios de la zona de La Paz, supeditada a la actividad turística, sino también para los otros dos municipios del Valle, La Orotava y Los Realejos.

Las previsiones de futuro, añaden, no son mucho más halagüeñas, sino más bien todo lo contrario. Por eso, los trabajadores lanzan un grito de auxilio a las administraciones implicadas, si es que, en realidad, están luchando para que la ciudad turística vuelva a recuperar el auge de antaño.

Desde hace algún tiempo han tratado de contactar con distintos representantes políticos, desde regionales hasta locales. Sin embargo, aseguran, la respuesta obtenida no ha sido muy fructífera sino, más bien, todo lo contrario. “Todos nos prometieron y nos prometen su ayuda, pero son contados los que intentan hacer algo en concreto, ya que el resto, pasadas las elecciones, más bien nos esquiva”, se queja un trabajador. Hace hincapié en la corporación portuense, que una y otra vez destaca la puesta en marcha el Consorcio para la Rehabilitación de Puerto de la Cruz. Sin embargo, el viernes pasado, la primera teniente de alcalde, Sandra Rodríguez, consideró “injusta” dicha crítica, dado que informó de que “el alcalde Marcos Brito se reúne con los representantes de los trabajadores e incluso los pone en contacto para que mantengan una reunión con la vicepresidenta regional y consejera de Empleo, María del Mar Julios”.