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Los vendedores ambulantes reclaman mercadillos legales

   

Avanca considera que la legislación sobre mercadillos es injusta. | DA

NICOLÁS DORTA | ARONA

El cierre del mercadillo privado de Ten Bel hace dos semanas por carecer de permisos ha dejado en la calle a más de cincuenta vendedores, y provocado reacciones por parte de los profesionales del sector, quienes creen que si se clausuran estos puestos se debería aplicar la misma “vara de medir” con otros establecimientos y negocios, en este caso, refiriéndose a los que se ubican en zonas públicas en otros lugares de la comarca.

La Asociación de Vendedores Ambulantes de Canarias (Avanca) pide que se legalicen los puestos de mercado y que se permitan en suelo público. En Arona la venta ambulante en espacios comunes está prohibida, o lo que es lo mismo, nadie puede montar un puesto, salvo que presente un proyecto de viabilidad o permisos, que deben ser aprobados por el Ayuntamiento. También la venta de gafas y pulseras (considerada como venta ambulante) está perseguida.

En el caso de suelo público, desde Avanca aseguran que no están dispuestos a aceptar que determinadas empresas se adjudiquen la gestión de un mercadillo en plazas públicas y otros solares porque “sólo los ayuntamientos son los que pueden gestionar el suelo público, que en definitiva es de todos, no un empresario que se adjudique un concurso y cobre a los vendedores”, comentó a este periódico el presidente de este colectivo, Rafael Heredia, quien explica que la legislación para los mercadillos en la isla “es injusta”.

En Guía de Isora, en los mercadillos de Alcalá y Playa de San Juan el Ayuntamiento facilita suelo público a cambio de una concesión y del pago de un canon por cada puesto. Esta actividad se considera regulada según el Consistorio.
Al respecto, Heredia está de acuerdo que se habilite más suelo público para ubicar mercados, pero con “mejores condiciones”, pues “el que debería cobrar por el puesto es el Ayuntamiento no el empresario”, insiste.

En definitiva, desde Avaca se demanda que se legalice la venta ambulante porque “de esto está viviendo mucha gente”, afirma. “No se trata de prohibirlos sino regularizar la situación”, insiste el presidente de Avanca.

Actualmente Arona no dispone de espacios públicos para ubicar un mercadillo dentro de un marco “legal”, pues el Plan General no lo permite. Así lo ha afirmado tanto el edil de Seguridad, Manuel Reverón como el anterior responsable de Urbanismo, Antonio Sosa. Con la aprobación del nuevo documento urbanístico previsiblemente se podrán reubicar estos mercadillos, aunque habrá que esperar un tiempo.

“Los vendedores ambulantes lo están pasando mal. La gente se tiene que buscar la vida y si nos siguen prohibiendo la venta ambulante tendremos problemas”, dice el presidente de Avanca. “Yo no creo que estemos haciendo una competencia desleal y que los comerciantes tengan pérdidas, nosotros tenemos derecho a ejercer nuestra actividad”, añade.