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DEBATE SOBRE EL ESTADO DE LA NACIÓN >

Oramas carga contra Zapatero y Rajoy y les acusa de crear un “clima tóxico” y el “envenenamiento” de la convivencia

   

Ana Oramas conversa con José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba. | EFE

AGENCIAS | Madrid

La diputada de Coalición Canaria Ana Oramas ha arremetido este miércoles contra el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición, Mariano Rajoy, y les ha acusado de crear un “clima tóxico” y un “envenenamiento progresivo de la convivencia” por los que se está “poniendo en peligro” la base de la democracia.

Durante su primera intervención en el Debate sobre el Estado de la Nación, Oramas ha reconocido que Zapatero se ha convertido en “el chivo expiatorio de todo el país” e incluso “una buena parte de su partido”, pero ha advertido de que atacar al presidente del Gobierno “no será la solución”.

Además, ha asumido que el jefe del Ejecutivo “no es más responsable” de la crisis financiera y económica que el resto de los diputados, aunque sí le ha acusado de haberla gestionado “francamente mal”. “Mal cuando la negó. Mal cuando a regañadientes la aceptó. Y mal cuando sabiendo lo que hay que hacer, lo ha hecho usted a medias”, ha apostillado.

En este punto, la portavoz de CC ha afirmado que España necesita que alguien le diga que para “salir de este pozo en el que estamos hace falta un esfuerzo, un sacrificio colectivo”.

Pero además, ha recordado que en la actualidad “mucha gente no cree en las instituciones” y el país está “en la bancarrota democrática”, que a su juicio es más grave que la financiera.

Y advirtió de que se está poniendo en peligro la base de la democracia, que era el respeto a las instituciones y la tolerancia. “Desde ahí fuera nos están llegando las primeras voces de alarma, nos está llegando el eco de una sociedad sin esperanzas”, ha alertado.

“Señor Zapatero, también señor Rajoy, tienen que saber que su incapacidad para entenderse le cuesta mucho dinero al contribuyente porque la desconfianza hacia la economía se traduce en crecimiento del coste de nuestra deuda”, les ha reprochado.

La portavoz de Coalición Canaria, Ana Oramas, ayer en el Congreso. | EFE

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CC mantiene su apoyo a la estabilidad frente a quienes buscan rédito político

La portavoz de Coalición Canaria en el Congreso, Ana Oramas, ha reiterado hoy el apoyo de su formación a la estabilidad.

En ocasiones se debe elegir entre “política o futuro” y ha recordado que Coalición Canaria optó por la responsabilidad “frente al oportunismo político” apoyando algunas de las medidas aplicadas por el Gobierno. “Los que han elegido hacer política ya han recogido los primeros frutos de la cosecha en las elecciones municipales y autonómicas. Y sólo les queda esperar a las próximas generales”, ha lamentado. Los nacionalistas canarios seguirán ejerciendo la responsabilidad de Estado y la responsabilidad con Canarias.

La portavoz de CC ha reconocido también en su intervención los avances que se han producido en el cumplimiento de los compromisos adquiridos por el Gobierno con las Islas. Oramas ha reconocido el esfuerzo del Gobierno para avanzar en el cumplimiento de sus compromisos con el Archipiélago gracias al que el gasto estatal en la comunidad “no se ha visto tan resentido como en el resto del país”.

Sin embargo, le ha trasladado una lista de reclamaciones para seguir avanzando en los asuntos pendientes, como los convenios sobre trenes, la modernización de los aeropuertos canarios, la nueva subvención al transporte del plátano o la la aprobación de la concesión de la quinta Libertad del aire para aeronaves que procedan o se dirijan a África o América y aterricen en Canarias.

Junto a estas cuestiones, ha reclamado un calendario y un compromiso sobre varias cuestiones incluidas en el acuerdo CC-PSOE, entre las que se encuentra el traspaso a la comunidad de la inspección de trabajo.

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TRANSCRIPCIÓN ÍNTEGRA DE LA INTERVENCIÓN DE ANA ORAMAS ANTE EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

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Señor Presidente, señorías:

Una de las tradiciones más antiguas de las culturas de Occidente se basa en sacrificar a un animal en el que se encarnan todos los pecados del pueblo. Usted, señor Presidente, se ha convertido en el chivo expiatorio de todo un país, incluida una buena parte de su partido. Usted es la víctima propiciatoria con la que muchos creen que lavaremos nuestros pecados de ambición desmedida, de locura económica, de falta de previsión. Lo que ocurre es que, tristemente, esa no será la solución.

Este será su último Debate sobre el Estado de la Nación. Y no quisiera que se marchara usted sin escuchar la voz de los canarios, que Coalición Canaria ha traído hasta esta cámara. Usted no es más responsable de la crisis financiera y económica de lo que lo somos todos los que ocupamos un escaño en este salón de sesiones. De lo que sí es responsable es de haberla gestionado francamente mal. Mal cuando la negó. Mal cuando a regañadientes la aceptó. Y mal cuando sabiendo lo que hay que hacer, lo ha hecho usted a medias.

Señor presidente: España necesita que alguien la mire a la cara y le diga la verdad. Le diga que para salir de este pozo en el que estamos hace falta un esfuerzo, un sacrificio colectivo.

Porque aquí se puede venir a dos cosas: A hacer política o a hacer futuro. Y hay momentos en que hacer las dos cosas es incompatible.

Nosotros elegimos construir futuro. Elegimos el camino de la responsabilidad frente al oportunismo político. Elegimos ser responsables con Canarias y con España. Y por eso hemos participado de las decisiones en los momentos más difíciles.

Los que han elegido hacer política ya han recogido los primeros frutos de la cosecha en las elecciones municipales y autonómicas. Y solo les queda esperar a las próximas generales.

Los últimos años que hemos vivido nos dejan un país en el que mucha gente no cree en las instituciones. Un país en el que los políticos somos considerados como una casta de irresponsables, privilegiados o simplemente incapaces. Un país donde se ha perdido la tolerancia. Donde se ha quebrado el entendimiento en asuntos de Estado. Donde se han consolidado el cortoplacismo y la especulación frente a la sensatez y la moderación. Estamos en la bancarrota democrática, que es más preocupante que la financiera.

Podemos estar aquí y cerrar los ojos a la realidad. Pero desde ahí afuera nos están llegando las primeras voces de alarma. Nos está llegando el eco de una sociedad sin esperanzas. Esa sí que es una ola. Una gran ola que nos puede arrastrar a todos.

No sé, señorías, cuándo empezó este clima tóxico, este envenenamiento progresivo de la convivencia política, pero sí sé que de esta manera no será posible construir el futuro. Sí sé que estamos poniendo en peligro la base de nuestra democracia, que era el respeto a nuestras instituciones y la tolerancia con las ideas que no compartíamos.

Si el poder sigue siendo un turno de revancha; si los partidos seguimos ofreciendo la idea de que somos una oficina de colocaciones en la que priman la fidelidad y la disciplina frente al talento y la competencia; si seguimos dando la impresión de que no existe nada en lo que podamos estar de acuerdo; entonces siempre habrá medio país enfrentado al otro medio.

La política es la síntesis de pensamientos diferentes. Y la hemos convertido en la antítesis de los discrepantes.

Y miren que hasta podíamos haber aprendido en cabeza ajena, contemplando lo ocurrido en Portugal, donde la incapacidad de Gobierno y oposición se tradujo en un encarecimiento durísimo de su diferencial de deuda soberana. Los ciudadanos españoles tienen que saber, señor Zapatero, también señor Rajoy, que su incapacidad para entenderse le cuesta mucho dinero al contribuyente, porque la desconfianza hacia la economía se traduce en crecimiento del coste de nuestra deuda. Miles de millones de euros, como han advertido los especialistas: unos 12.000 millones de euros por cada cien puntos básicos de diferencia respecto a la deuda alemana. Un dinero que no nos sobra.
Pero de la misma manera que hemos expresado nuestras reservas sobre la forma tardía con que su Gobierno ha conducido España, es también justo reconocer que ha avanzado en el cumplimiento de sus compromisos con Canarias y con Coalición Canaria, reconociendo las mayores y muy especiales dificultades económicas del Archipiélago en tiempos de crisis, una comunidad que, como usted sabe, padece un índice de paro cercano al 30 por ciento.

Sin embargo, Canarias está aún lejos de la media de inversión estatal que le recuerdo está contenida como norma en nuestro Régimen Económico Fiscal.

Ese objetivo lo seguimos persiguiendo. Y hemos de confiar en que el refuerzo de las próximas inversiones en materia de infraestructuras de transporte (especialmente en trenes, puertos y aeropuertos) nos permitan cumplir, como es debido, el mandato permanente del REF y de creación de empleo.

Concédanme este pequeño recordatorio, porque no es posible repasar el Estado de la Nación española sin atender a las prácticas de su Administración en su territorio más diferente y singular geopolíticamente.

Coalición Canaria lo ha reclamado con rotundidad y el Gobierno está respondiendo: El Estado ejecuta acciones que habíamos concertado para el relanzamiento de Canarias. Acciones como son la dotación de fondos especiales para políticas activas de empleo, los convenios conjuntos para la rehabilitación y la promoción turísticas, la rebaja y congelación de las tasas aéreas, los nuevos fondos para la reindustrialización, la ampliación de la ficha financiera del POSEI para la agricultura, la configuración del Campus de Excelencia de las universidades canarias, la mejora de las dotaciones del Instituto Astrofísico o el definitivo respaldo a la central hidroeólica de El Hierro.

Por todas las razones enunciadas, el gasto estatal en Canarias no se ha visto tan resentido como en el resto del país.

Y, además, el desbloqueo de la Ley de Aguas de Canarias viene a allanar una demanda histórica.

Pero con la misma claridad afirmamos que se están produciendo retrasos en cuestiones como los convenios sobre trenes, la modernización de los aeropuertos canarios o la nueva subvención al transporte del plátano. Y son esos proyectos, necesarios e importantes, los que pueden facilitar que la inversión en Canarias sea finalmente como la media española.

Por eso, señor Presidente, le pregunto:

¿Cuándo está prevista la firma del convenio de financiación de los trenes canarios?

¿Cuándo piensa el Gobierno firmar el convenio plurianual para la rehabilitación integral de las viviendas de Las Chumberas?

¿Cuándo tiene previsto el Gobierno la aprobación de la concesión de la 5ª Libertad del aire para aeronaves que procedan o se dirijan a África y/o América y aterricen en Canarias?

¿Cuándo se producirá el traspaso a la Comunidad Autónoma de Canarias de la inspección de trabajo y de los servicios en materia de políticas activas de empleo pendientes?

Y por último, un tema no menos importante y al que usted se comprometió: la constitución del Centro Internacional Tecnológico para África Occidental, al que hace referencia el denominado Plan Canarias.

Todas estas materias han formado parte del acuerdo CC-PSOE, y por eso le pedimos calendario y compromiso.

Es hora de no seguir poniendo paños calientes a un sufrimiento global. Saldremos de esta, pero no sin mucho esfuerzo.

En Coalición Canaria hemos creído firmemente en que la estabilidad está por encima de nuestros intereses electorales. En que el bienestar amenazado de nuestros ciudadanos es más importante que la cosecha de los votos. Y esta es la diferencia, la coherencia que se contrapone a la falta de responsabilidad. Responsabilidad de Estado y responsabilidad con Canarias. Eso es lo que los nacionalistas canarios vamos a seguir ejerciendo, demandando y exigiendo desde esta tribuna.

Muchas gracias.

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