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Recomiendan suspender las aduanas para entrada de vegetales

   

DAVID SANZ | SANTA CRUZ DE LA PALMA

Un informe que la coordinadora regional de la Inspección de Sanidad Vegetal ha remitido a la Subdelegación del Gobierno propone “suspender temporalmente la autorización de los puntos de entrada de la aduana marítima de Santa Cruz de La Palma y la aduana aérea de La Palma para los envíos comerciales de vegetales y productos vegetales, debido a una serie de deficiencias que recoge el mencionado estudios.

No obstante, fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Canarias han garantizado que este servicio “no se va a dejar de prestar en la isla de La Palma”. Aseguran que se trata de un informe interno de Sanidad Vegetal que no tendrá repercusión en el servicio que se presta en la Isla, donde subrayan que alrededor del próximo mes de octubre podrán comenzar las obras del edificio que albergará el puesto de inspección.

El informe recuerda que desde 1987 las aduanas marítima y aérea de La Palma están autorizadas como puntos de entrada, si bien “ninguna de ellas reúne los requisitos exigidos en la normativa vigente en lo que se refiere a instalaciones, instrumentos y equipos mínimos que deben existir en un punto de entrada autorizado para la realización de controles fitosanitarios”.

En materia de personal, advierten que “desde enero de 2010 no hay personal asignado a estos puntos de entrada”, y pese a la existencia de una plaza de inspector de Sanidad Vegetal que se va a cubrir, hasta ahora las inspecciones de la isla de La Palma son atendidas por un inspector de Tenerife que se desplaza un día a la semana.

Esta medida, a juicio de la coordinadora, es insuficiente, dado que “con bastante frecuencia las condiciones meteorológicas no permiten el desplazamiento de los inspectores a La Palma y llegan contenedores susceptibles de ser inspeccionados por Sanidad Vegetal prácticamente todos los días de la se-mana”.

El informe dice que este estado de cosas puede llegar a traducirse “en esperas de tres, siete o incluso diez días para despachar los contenedores”, si bien, se señala, “la realidad es que las actuaciones que los inspectores deben realizar sobre las partidas están siendo condicionadas por el hecho de que se trata mayoritariamente de mercancía perecedera, lo que implica enormes presiones para que no se realicen los controles físicos de la partida, quedando estos limitados a los documentales”.

El informe subraya también los problemas que existen para la realización de las inspecciones en el puerto al hacerlas “debajo de un tinglado, permaneciendo la mercancía en el remolque o contenedores sobre plataforma”.

Sin condiciones

Dicha problemática comprende que se trata de un zona que no está acotada; la inspección se realiza a temperatura ambiente, lo que supone la ruptura de la cadena de frío; carecen de cualquier medio básico (mesa de inspección, lámparas, agua, etc); la manipulación de la mercancía está limitada y condicionada por la escasa higiene que existe en la zona; los contenedores están sobre plataforma, por lo que no se puede realizar ni pasillos ni descargas, debiéndose limitar. Los controles a la mercancía que está situada en primera línea; no existe ningún lugar donde se puedan almacenar las interceptaciones, lo que origina importantes, e incluso en algún caso alarmantes, problemas de seguridad fitosanitaria”.
El informe detalla la misma casuística de problemas en el aeropuerto donde, actualmente, tampoco existe ningún tipo de instalación para la inspección de sanidad vegetal, realizándose en la zona de almacenamiento de la terminal.