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Signo Editores realiza magnas ediciones de Mortadelo y Filemón

   

MANUEL DARIAS | SANTA CRUZ DE TENERIFE

Hace un decenio, para esta misma sección, redacté una página singular en la que afirmé que las dos mejores historietas españolas del pasado milenio fueron, sin duda, El Capitán Trueno y Mortadelo y Filemón, en las ramas de tebeo realista y de humor, respectivamente. Hace unos días pude tener en mis manos dos fantásticas reediciones de estos emblemáticos personajes que, francamente, me han deslumbrado. En mi ya larga trayectoria como especialista en el universo del globo y la viñeta, he de confesar que jamás me había encontrado con una publicación de semejante calidad. Es algo que roza la perfección.

La casa que ha hecho realidad esta especie de milagro tebeístico es Signo Editorial. La persona que, con su sapiencia como editor, historiador e investigador del Noveno Arte ha cuidado y materializado tan ambicioso proyecto, no podía ser otra que Toni Guiral (Barcelona, 1959), el más acreditado experto de la andadura vital de Editorial Bruguera en España y uno de los pocos especialistas capaz de asumir un reto de esta magnitud. Sus textos explicativos, que prologan cada uno de los volúmenes de la colección, son antológicos.

En 1956 aparece el primer cuadernillo apaisado de El Capitán Trueno. La saga arrancaba con un reto del indómito paladín español a Ricardo Corazón de León, que desembocó en una trepidante lucha entre ambos cruzados.

La aceptación popular de la colección fue inmediata y su tirada fue creciendo exponencialmente hasta llegar a la asombrosa cifra de trescientos mil ejemplares por número publicado.

En la fase de gestación de la nueva serie, Editorial Bruguera encomendó la realización de los textos a Víctor Mora (Barcelona, 1931), guionista que también sería el padre literario de personajes tan famosos como: El Jabato, El Sheriff King y El Corsario de Hierro.

Como ilustrador, Bruguera contrató a Miguel Ambrosio Zaragoza (Albuixech, 1913; Barcelona, 1992), que firmaba Ambrós, uno de los más brillantes dibujantes de nuestro tebeo de aventuras, realizador también de sagas tan reputadas como: El Jinete Fantasma, Chispita y El Corsario de Hierro. Cuando el artista valenciano empieza su trabajo poniendo en imágenes al valiente caballero hispano, ya era poseedor de toda su magia expresiva fundamentada en un trazo sencillo, vigoroso e impactante, que completaba con un movimiento vibrante de las figuras.

En su larga trayectoria editorial, El Capitán Trueno ha sido el mejor y más conocido héroe de la historieta realista española.

En los momentos actuales todavía se están lanzando álbumes con nuevas aventuras y, además, se anuncia el inminente estreno de una película, ya terminada de rodar, titulada El Capitán Trueno y el Santo Grial.

Enero de 1958

En enero de 1958, en la revista Pulgarcito vio la luz el primer episodio de Mortadelo y Filemón, agencia de información, una nueva serie que presentaba Francisco Ibáñez (Barcelona, 1936), un joven dibujante que ya había demostrado su incipiente habilidad viñetística en diversas publicaciones de la época. En aquellas primeras aventuras, Filemón era una caricatura de Sherlock Holmes, mientras que Mortadelo se parecía a un estilizado Charlot.

En los años siguientes, también para Editorial Bruguera, Ibáñez desarrollaría su extraordinario talento creando una pléyade de sagas de éxito tales como: La Familia Trapisonda, 13 Rue del Percebe, El Botones Sacarino, Rompetechos y Pepe Gotera y Otilio.

Con el paso del tiempo, Mortadelo fue desarrollando un desorbitado protagonismo en detrimento de Filemón, que se fue convirtiendo, poco a poco, en un simple figurante y obligado introductor de las proezas de nuestro calvo y gafotas amigo.
El impresionante triunfo comercial y popular de los patosos agentes de la TIA, no sólo a escala nacional sino también internacional, obligó finalmente a que Ibáñez les dedicara su tiempo en exclusividad.

En los cincuenta y tres años transcurridos desde el debut de sus afamadas criaturas, el historietista catalán ha sabido modernizar progresivamente la serie. Para ello, ha creado un nutrido grupo de personajes secundarios, ha actualizado el lenguaje, poniéndolo a nivel de la calle, y ha introducido a los protagonistas en grandes eventos acontecidos tanto en España como en el extranjero.

En estos momentos, las andanzas tebeísticas de Mortadelo y Filemón surgidas del firme trazo de Ibáñez, siguen apareciendo regularmente. Su impecable realización gráfica respaldada por elaborados textos, hace que los aficionados consideremos un verdadero privilegio el seguir disfrutando del talento y la imaginación de tan preclaro dibujante, al que todos los aficionados consideramos, con justicia, como el indiscutible rey del tebeo de humor patrio.

Decir finalmente que Mortadelo y Filemón es, con total seguridad, la mejor serie de humor del tebeo español de todos los tiempos.

Características comunes

Las ediciones presentadas por Signo de El Capitán Trueno y Mortadelo y Filemón tienen unas características comunes que se pueden resumir en los siguientes apartados: papel de la máxima calidad, idóneo para reproducir historietas, e impreso con las últimas técnicas; encuadernación de tapa dura entelada con sobrecubierta francesa desplegable que reproduce portadas de los fascículos contenidos en el libro; póster adicional de 42×60 cms, que se une a cada volumen y que completa su contenido, y todo ello bajo el impecable proyecto gráfico a cargo de Tau Diseño, una empresa de primer nivel multipremiada en su especialidad.

Cada colección se presenta protegida por un cofre personalizado de cartón microcanal con cierre de solapa en velkro, con un contenido de diez volúmenes y tres mil páginas impresas a todo color por serie.

La antología de El Capitán Trueno engloba las primeras doscientas entregas de la serie original con la totalidad de los cuadernillos realizados por el dúo integrado por Ambrós y Mora, además de una cuidada selección de historietas contenidas en números extras, almanaques y, sobre todo, en la revista El Capitán Trueno Extra. Dibujantes han afamados como Ángel Pardo, Fuentes Man, Osete y Carrión nos presentan sus diferentes versiones del bravo adalid español.

La recopilación de Mortadelo y Filemón consta de cincuenta aventuras largas, quinientas páginas de historietas cortas y doscientas portadas. Se trata de un excepcional recorrido por las andanzas de los populares metepatas de la TIA, desde sus inicios en 1958 hasta los momentos actuales.