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OBITUARIO > POR RAFAEL YANES

Tita

   

Cuando se defienden con sinceridad las ideas propias, siempre se discrepa con alguien, incluso con los más cercanos.

Es algo inevitable si se actúa de acuerdo a unas convicciones firmes. Por esa razón tuve importantes diferencias políticas con Tita.

Sin embargo, en nuestra relación brilla mucho más una coincidencia fundamental: tomar las decisiones que consideramos más favorables para los intereses generales de Güímar, aunque tuviéramos que enfrentarnos incluso con nuestros propios partidos.

Eso lo vivimos en 2007. Firmamos un pacto que muchos se empeñaron en calificar como antinatura. Lo hicimos desde el convencimiento de que era el mejor gobierno para Güímar. Y el tiempo nos dio la razón. Le dimos a nuestro pueblo una estabilidad política y social que los ciudadanos han refrendado en las urnas.

Hoy, cuatro años más tarde, son varios los municipios que han seguido nuestro ejemplo y muchos ciudadanos los que desean que esa experiencia se repita en otras instituciones. Pero para llevar a cabo una actuación novedosa, es necesario tener la fuerza que sólo unos pocos demuestran con claridad.

Tita fue capaz de hacerlo porque fue una luchadora incansable. Lo demostró toda su vida, lo puso de manifiesto durante su larga enfermedad, y lo corroboró públicamente pocos días antes de su fallecimiento. Ella era así, y así la recordaremos siempre. Descanse en paz.