Por Tomás Cano >

¡Así no venderás el caballo!

Me comentaba un ejecutivo de Spanair, hace unos días, la situación kafkiano que se están viviendo en la compañía. Despidos de ejecutivos españoles, en algunas aéreas, que son sustituidos por extranjeros, ya saben ustedes que la propiedad de Spanair no quiere españoles dirigiendo la empresa y así les va. Mientras tanto los españoles se van quedando con las áreas corporativas, mientras que los extranjeros, se quedan con las técnicas, que son el corazón de la empresa.

Mientras tanto al Sr. Soriano se le llena la boca de traer el trafico Business a Barcelona de Singapur vía Barcelona a Sao Pablo, la operación diaria tiende a una operación low cost con escalas reducidas, con perdida de conexiones, y la suspensión del servicio a bordo en ocasiones. El resultado es producción con tarifas muy bajas, falta de tráfico o clientes, con costes de compañía StarAlliance, altamente caros como salas VIP y tarjetas de fidelización, Business Class en los vuelos, total un despropósito.

Los extranjeros que se incorporan deben hablar inglés, el español no es imprescindible, y lo del catalán queda como pura anécdota, para los independentistas que les encanta oler su propio tufo. Reducción de capital, reducción de flota, fiscalización por un experto en hacer pan, casualidad que en Air Europa son de Panrico y en Spanair de Bimbo. Vamos personas, con experiencia en el sector, apasionados por él y con Interpersonal Skills, y Hardworking.

En estos momentos las compañías deben tener una visión comercial y de marketing, que no les permita dejar de pisar el acelerador, y crecer para competir en especial con las low cost, pisándonos los talones. En lugar de encontrar nuevos mercados y tener una política comercial agresiva, nos dedicamos a reducir nuestro tamaño hasta que nos engullan, ya sean las low cost como las históricas. Espero, que ningún gilipollas piense que me estoy postulando a nada, ya que estoy en el ocaso de mi vida, lo que me permite decir lo que siento y lo que quiero, porque no le debo nada a este sector a nivel personal. Pero, insisto sin un cambio de rumbo, si seguimos anunciando que necesitamos 150 millones de euros y anunciándolo a bombo y platillo, al igual que la reducción en lugar de expansión, no les llevará a nada, y lo que es peor ¡así no venderemos el caballo! La compañía tiene un valor que son sus empleados, si reducen flota y no se expansionan, los empleados son un coste fijo que crece como las uñas, y que hay que recortar, por lo que crecer y expandirse es imprescindible, para que no nos coman los costes.

Estoy convencido que Spanair tiene un equipo de empleados con mucho talento, y si ese equipo confía en la combinación de audacia y esfuerzo, está listo para triunfar. Les ruego me perdonen los que no compartan mi punto de vista, pero a mi edad yo solo se hablar de nada, ya que es de lo único que conozco un poco. Yo tengo gran fe cuando existe el caos, como ahora en la aviación, porque pienso que el caos provoca en algunos, pensamientos extraordinarios, lo que produce cambios, no sin inconvenientes aunque sea al principio de peor a mejor. Siempre he dicho y lo sigo repitiendo, que en el negocio de la aviación , estar loco no es obligatorio, pero ayuda y solo un loco venderá el caballo.