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Breña Alta activa un banco de tierra

   
Breña Alta - siega

Este viernes se llevó a cabo en Breña Alta la actividad tradicional de la siega, en el único municipio donde, poco a poco, va creciendo el cultivo de cereales. / DA

DAVID SANZ | BREÑA ALTA

Hacer frente al problema del paro está, entre otras cosas, motivando a mirar atrás, a aquello que el boom de la construcción dejó aparcado y llevó a una buena parte de la población a cambiar la tierra por el cemento, la amasadora por el arado y a plantar ladrillos en lugar de lechugas. El campo se está convirtiendo en una salida laboral para estos tiempos de crisis. Para ello, el Ayuntamiento de Breña Alta ha puesto en marcha una iniciativa novedosa, constituyendo un “banco de tierra”, que permite poner a disposición de personas que quieren trabajar en la agricultura una serie de terrenos que se encontraban sin cultivar en el municipio.

“Esto funciona, en cierta manera, como un banco. Hay quien viene a pedir tierra y quien la ingresa”, nos comenta Carlos Díaz, Agente de Desarrollo Local de Breña Alta. La función del consistorio es de enlace entre el propietario de los terrenos y el potencial agricultor en esta incitativa que, pese a ponerse en marcha hace relativamente poco, alrededor de cuarenta personas se han interesado.

El intercambio entre el trabajador y el dueño de la tierra varía. “Hay quien pide dinero a cambio, quien pide una parte de la cosecha y también hay personas que no quieren nada y se conforman con ver sus tierras de nuevo sembradas”. Ahí acaba el papel de intermediación del Ayuntamiento, donde recomiendan entre los interesados que se acojan a la Ley de Arrendamientos.

Lo cierto es que Breña Alta tiene un enorme potencial de desarrollo agrario, no sólo por sus condiciones del suelo, clima, disposición de agua, etc, sino por la cantidad de tierra que está sin cultivar que prácticamente duplica a la cultivada.

Breña Alta cultivos

Tratan de impulsar el cultivo planificado para todo el año de hortalizas y frutas. / DA

Una circunstancia de la que no es ajena el resto de los municipios de la Isla, después del intenso abandono que las medianías han ido sufriendo. Según el Mapa de Cultivos de La Palma, del total de 837,56 hectáreas de superficie agraria, 266,78 están cultivadas y 570,78 hectáreas están sin cultivar y serían potenciales candidatos al banco de tierra.

Eduardo Pérez y Samuel de Paz son los dos técnicos agrícolas que están al frente de este proyecto innovador de Breña Alta y que están sorprendidos por la buena acogida que está teniendo entre los agricultores, especialmente entre la gente joven. Abastecer la demanda del mercado en hortalizas y frutas templadas (ciruelas, duraznos, albaricoques, peras, manzanas, etc) es uno de los retos que tienen planteado.

No es sencillo, porque necesitan de un cultivo programado que permita además abastecer al mercado durante todo el año. De ahí que, según explicó Eduardo Pérez, estén barajando fórmulas para poder tener este tipo de hortalizas no sólo en épocas donde el clima es cálido, a través de plantar en zonas de cota más baja donde la temperatura es más benigna o mediante la utilización de túneles.

Una de las claves del potencial éxito de este proyecto es la próxima construcción del Mercadillo, donde los agricultores podrán vender directamente sus producciones. “Los agricultores buscan formas de comercialización directa para que el trabajo pueda ser rentable”, explicó Pérez. Una manera de comercialización más justa para el trabajador del campo.

Carlos Díaz, por su parte, se mostró convencido de que “la vinculación de productores y consumidores es más real a través de un sistema de venta directa que de grandes superficies u otros sistemas diseñados exclusivamente para producciones intensivas e industrializadas”. “Tenemos muy claro -prosiguió- que el sector agroganadero y artesano es uno de los valores del territorio en el que actuamos, así como que el grado de recuperación y sostenibilidad dependen del éxito de la comercialización”.

Por último, el proyecto es más ambicioso y pretende trascender el ámbito local, estableciendo una logística de comercialización de transformados agroalimentarios que pueda incluso salir fuera de España, a través del programa Incoara (Innovación en la Comercialización Artesana y Agroalimentaria).

Abandono de larga duración

De las 570,78 hectáreas de suelo no cultivado en Breña Alta, el mayor porcentaje, un 45,71%, sufre un abandono prolongado. Es decir, 382,86 hectáreas llevan mucho tiempo sin cultivarse, según se recoge en el Mapa de Cultivos del municipio. En cuanto a las 178 hectáreas que este documento señala como de abandono reciente, los estudios de los técnicos agrícolas que dirigen este proyecto estiman que pueden ser menos, dado que se trata de zonas que en el momento de realizarse esta carta se encontraban en barbecho.

Aún así, las cifras son llamativas en un municipio de una marcada tradición agrícola. La creación del Parque de Los Álamos, con los museos del Tabaco y de las Cruces y el próximo mercadillo del agricultor, van a suponer un conjunto de elementos para dinamizar la economía y, especialmente, generar empleo que es el fin último y más importante de este programa.

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Un modelo

En Breña Alta lleva varios años funcionando un modelo de recuperación de las medianías. Se trata de la Asociación Agroganadera El Frescal que hoy realizará, por cuarto año consecutivo, la siega-trilla tradicional del trigo, dentro del proyecto “De la tierra a la mesa”, mediante el cual tratan de recuperar y mantener el cultivo de cereales en medianías y las labores tradicionales asociadas al mismo. Tienen previsto hoy llegar sobre las 9.30 horas para realizar la faena al estilo tradicional, con la llegada de los segadores, siega, desayuno, traslado del trigo a la era, trilla, almuerzo, vuelta a la trilla y aventado. El Frescal realiza esta labor siguiendo los métodos de trabajo tradicionales, con la ayuda de las vacas de raza palmera y con herramientas como la hoz y el dedil. Con estas cosechas de la zona se hace el gofio Taber, el único de la isla hecho con grano cultivado en La Palma. Lo cierto es que en Canarias más del 98% de los cereales que se consumen vienen de fuera y Breña Alta, con ser de los municipios donde más se ha tratado de recuperar este cultivo, tan sólo están dedicadas al mismo 71,85 hectáreas. En esta iniciativa participan ADER La Palma, a través de la iniciativa comunitaria Leader+, el Ayuntamiento de Breña Alta, el Cabildo y la Reserva de la Biosfera., junto con un grupo de colaboradores.

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