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opinión > por Casimiro Curbelo

Canarias en el Debate del Estado

   

En el mes de agosto de 2005 el presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, visitó oficialmente La Gomera, justo cuando la Isla, en ese momento, todavía vivía las secuelas del fuerte temporal que se produjo el 17 de enero de ese mismo año, que con episodios de intensas lluvias, afectaron con bastante incidencia las zonas sur y oeste del territorio, llegando incluso a producir un corte total del suministro eléctrico por espacio de 24 horas.

Quedaron dañadas por las inclemencias del tiempo diversas infraestructuras públicas como redes de saneamiento o estaciones depuradoras así como la red viaria de titularidad municipal, insular y regional entre otras.

Cuatro meses después – en el mes de mayo– y a propuesta del actual Presidente del Gobierno, Su Majestad El Rey, Don Juan Carlos I, rubrica un Real Decreto Ley que recogía en el mismo indemnizaciones por los daños provocados por las inundaciones y que incluía beneficios fiscales, una moratoria en la que las empresas y los trabajadores por cuenta propia podían acogerse para el pago de las cotizaciones de la Seguridad Social, ayudas por daños en viviendas o enseres de primera necesidad entre otros. En definitiva una iniciativa que de forma inmediata demostró la sensibilidad del Gobierno con una situación atípica que había sucedido en La Gomera

Unas circunstancias que se originaron principalmente por el desbordamiento de los barrancos de esta abrupta geografía insular, surcada por cauces naturales que en ocasiones se ven desbordados por circunstancias que normalmente tienen que ver con fenómenos meteorológicos adversos, motivados también por el conocido como ‘cambio climático’ que afecta cada vez con más frecuencia a nuestro entorno geográfico.

En ese 2005, como he dicho, llegó por tanto el presidente Rodríguez Zapatero por primera vez a La Gomera, y siempre me sorprendió, en la conversación mantenida con él en mi propio despacho del Cabildo, el conocimiento que tenía de la realidad insular y sobre aquellos acontecimientos de meses atrás. Me habló del Real Decreto que venía a solventar los daños, pero fue receptivo a la sugerencia de buscar alternativas que evitaran en un futuro desastres como los acontecidos a principios de ese año.

Minutos después, ante todos los medios de comunicación de Canarias que cubrían la visita y en presencia también del que fuera Presidente del Gobierno regional, Don Adán Martín, anunció que a partir de ese momento quedaba a la espera de que desde La Gomera se remitieran los proyectos –que fueron doce— que encaminaran la inversión necesaria para evitar desbordamientos y garantizar la seguridad de la población.

Fue entonces cuando la actividad en la Institución que presido fue frenética, de tal forma que poco tiempo después presentábamos en Madrid nuestras propuestas de obras de interés general que bajo el nombre global de ‘Plan Insular de Encauzamientos’ no solo evitarían daños como los mencionados, sino también se ofrecería una imagen más cuidada y acorde con el modelo de desarrollo sostenible al que siempre hemos aspirado en La Gomera.

Hoy, seis años después de aquella visita, ya es una realidad la canalización de la Cañada del Herrero, en San Sebastián de La Gomera y el encauzamiento del barranco de la Junta, en Alajeró. Las obras en este mismo sentido en la Villa de Hermigua marchan, según lo previsto, en un avanzado estado de ejecución y en las próximas semanas tendremos la oportunidad de colocar la primera piedra de una acción más de este conjunto de iniciativas que es la de la adecuación del Barranco del municipio de Valle Gran Rey.

El presupuesto global de estas ejecuciones, que cambian hoy ya la fisonomía de nuestros pueblos y garantiza una mejor calidad de vida a los gomeros y gomeras de nuestros municipios, alcanza una importante y necesaria inversión millonaria, que nos ha venido a demostrar que esa sensibilidad que mostró José Luis Rodríguez Zapatero, que le hizo merecedor de la Medalla de Oro ‘Torre del Conde’ y el reconocimiento de ‘Hijo Adoptivo de La Gomera’ acordado en Pleno por unanimidad de todas las fuerzas políticas, es una muestra más de que el Presidente cumplió y está cumpliendo su compromiso con todos los ciudadanos y ciudadanas de una Isla, que hoy le muestra su afecto y reconocimiento.