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Comienza la legislatura

   

La semana que comienza tendrá influencia determinante en nuestras vidas durante los próximos cuatro años. Constituidos los nuevos grupos de gobierno municipales (los dos últimos este viernes, Fernando Clavijo en La Laguna y José Heriberto González en Garachico) y en los cabildos, despejadas todas las incertidumbres sobre apoyos y fracturas de la línea marcada por las direcciones de los partidos, ahora llega el turno de conformar el Gobierno de Canarias en una legislatura muy complicada social, política y económicamente. Los sesenta diputados de la Cámara escucharán este lunes por la tarde el discurso de Paulino Rivero, que se sabe respaldado por los 21 nacionalistas y los 14 socialistas. Es posible que los últimos acontecimientos de la política local, donde CC y Nueva Canarias han reconocido su disposición a conformar una plataforma conjunta para concurrir a las Generales y obtener hasta 4 o 5 diputados en el Congreso, también acerque a los tres representantes del Grupo Mixto (dos de Nueva Canarias y uno del PIL) a la figura de Rivero. Anecdóticamente, el PP, su anterior socio de gobierno, y su líder, José Manuel Soria, antes vicepresidente, pasa a ser su oponente más duro.

El discurso de Rivero deberá incidir en la grave situación social de estas Islas, con unos índices de paro insoportables, un desempleo juvenil inasumible y una constante fuga de nuestros hombres y mujeres mejor preparados. Le toca combatir el paro, y hasta ahora ha contado con la industria turística como aliada. Un análisis profundo de los documentos surgidos en 2007 tras el pacto con el PP y ahora con los acuerdos firmados con el PSOE demuestra que las prioridades siguen siendo las mismas: empleo, energía, territorio, industria… Pero la realidad de las Islas no es la de hace cuatro años: es muchísimo más compleja. El contexto económico nacional e internacional es más tenso y las arcas de todas las administraciones están totalmente vacías, sin capacidad de respuesta ante la alta demanda de los servicios sociales y con un compromiso social por adelgazar su elefantiásica estructura. Habrá que hacer recortes, la mayoría de carácter interno. Y habrá que ser muy claros en los discursos para que todos tomemos conciencia de esta nueva era. A todas éstas, además, Canarias necesita estabilidad política e institucional, unidad de lucha ante la crisis, menos trifulca y tensión y más pensar en los ciudadanos. La cercanía de las elecciones generales (sean en noviembre o en marzo) no ayudará a centrarse en los problemas reales de las Islas, pero habrá que abstraerse y pensar responsablemente en lo mucho que sí está en nuestras manos para salir adelante. Rivero será el presidente, pero sólo es una pieza más. Toca a todo la sociedad arrimar el hombro, cada uno desde su ámbito.

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Las Teresitas, el primer reto

Arreglar la playa de Las Teresitas debe estar entre las prioridades del nuevo grupo municipal que lidera José Manuel Bermúdez con el apoyo de los socialistas de Julio Pérez. Estamos prácticamente en el pico de la demanda ciudadana de este espacio y urgen acciones inmediatas que no tendrían por qué suponer un desembolso importante en las exiguas arcas municipales: más y mejor limpieza de la arena, suficientes vestuarios, rampas de acceso para personas con movilidad reducida en buenas condiciones y cuidadas, duchas que funcionen y, probablemente lo más importante, solucionar la manera en la que miles de ciudadanos puedan disfrutar de la playa sin pasar dos o tres horas metidos en un coche, tanto para ir como para regresar. Urge implantar ya el carril bici continuo hasta la playa y una vía bidireccional para el transporte público. Una manera ecológica (se ahorran emisiones de los vehículos particulares), barata (poco más de un euro) y rápida (de 15 a 20 minutos), que seguramente el puerto puede contribuir a crear sin esfuerzos.

Ésta es una ciudad llena de prioridades, como generar empleo, reactivar el comercio, traer turistas, cuidar la cultura, activar el ocio para niños y jóvenes… Pero San Andrés es también un barrio más de la capital. Actuar en Las Teresitas es inyectar consumo y vida a ese barrio. Sería, señores Bermúdez y Pérez, la mejor manera de empezar a mandar.
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