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El jurado los exculpa del homicidio tres años después

   
Exculpados Las Américas

Stephen abraza a su mujer tras años de calvario judicial, ayer. / A. R.

ÁNGELES RIOBO | SANTA CRUZ DE TENERIFE

El tribunal popular considera a los británicos Brian Chals O’Connel y Stephen Johnson, acusados del homicidio del joven marroquí, Ahmed Addy, frente a un pub de Las Américas, el 12 de enero de 2008; culpables del delito de riña tumultuaria con atenuante por alteración leve de las facultades mentales a causa del alcohol. Asimismo, el acusado de encubrimiento, Barry Jhon MacCarten, ha quedado libre de cargos, ya que, si bien, el jurado entiende que hubo encubrimiento, la riña no es, a efectos legales, un delito susceptible de encubrir.

La Fiscalía solicita por la riña una multa de 1.080 euros, a razón de 6 euros al día durante 6 meses. La defensa, por su parte, solicita que la multa sea rebajada a 540 euros.
Dado el veredicto, los acusados estudian solicitar una compensación económica por daños morales y económicos, tal y como han hecho saber a DIARIO DE AVISOS. El letrado del joven Bryan, Francisco Javier Díaz, explica que su defendido lleva más de tres años en prisión. Tras las peticiones de Fiscalía y defensa, la jueza dictaminó su puesta en libertad inmediata, lo que obligó a los agentes del Cuerpo Nacional de Policía a quitarle las esposas en la sala. En ese momento, el joven visiblemente emocionado, pudo abrazar a sus padres en la intimidad.

El caso de Stephen Johnson conmueve por su particular historia, que ha propiciado que diversos medios de comunicación ingleses, desplazaran equipos a la Isla para seguir su proceso judicial. Este británico de 57 años tiene una empresa de transportes en su país. Lleva 30 años veraneando en el sur de Tenerife, en un apartamento de su propiedad, y aún continúa sin entender cómo por “intentar socorrer a un amigo en una pelea”, ha estado más de tres años privado de libertad.

Tres años sin verla

Stephen, tras conocer el veredicto, se fundió en un sentido abrazo con Joan, su mujer, de la que ha estado separado involuntariamente durante los últimos tres años por no poder salir de la Isla, y ella no poder dejar su trabajo en Inglaterra. “Solicitaré una compensación sin ninguna duda”, afirmó Johnson quien agradeció la férrea defensa de su letrado, Fernando Mesa. Lamenta el estigma social y la pérdida de 500.000 euros por no haber podido atender correctamente su negocio, durante este tiempo.

Un nutrido grupo de británicos, familiares y amigos de los acusados, han estado siguiendo el proceso judicial iniciado este lunes. Buena parte de ellos critica la “lentitud de la justicia española”, si bien destacan la amabilidad de las personas que viven en la Isla.