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Por Sergio García * >

El nuevo ocio (so) nocturno de Santa Cruz

   

El ocio es sano, pero el ocio nocturno no lo es tanto. Me siento confuso ante las nuevas medidas que está tomando la corporación local, entre ellas, la ampliación del horario para los locales de ocio nocturno. Mientras que en Santa Cruz de La Palma se amplía el horario del Museo Naval para potenciar su proyección turística, aquí se hace lo propio, pero, desde una perspectiva totalmente distinta, y dentro de la confusión que transmite este nuevo gobierno.

La medida no dejar de ser extremadamente grave si se toma tan a la ligera, como ha sido el caso, decisiones como estas deben ser estudiadas confianzudamente, ya que con ella se rompe con la equidad existente, y que tantos problemas causó -en su día- a los que reclamaron el derecho al descanso.

Desde mi perspectiva crítica-científica abogo por un ocio nocturno en el que sea la persona quien se adapte al hecho de salir antes e irse a descansar antes, y me sorprende que este nuevo equipo de gobierno municipal, que cuenta con una profesional que conoce las circunstancias policiales, no pusiera sobre la mesa los contras de esta medida en cuanto a los requerimientos en seguridad que requiere, y que como sabe son escasos.

Los conflictos surgen durante la última franja horaria (a partir de las 4,30 y 5 horas), siendo las zonas más pacíficas las que ofrecen una oferta que se produce en la primera franja de la noche.

En las macro-zonas de ocio, frecuentadas en etapas más avanzadas de la noche, se produce una mayor concentración de gente; una acumulación y mayor efecto del alcohol y drogas consumidas, así como un incremento de competitividad y de expectativas de diverso tipo. Estas circunstancias, entre otras, redundan en un mayor número de incidentes, altercados más tumultuarios o incremento del grado de violencia.

Los problemas se agudizan en los espacios públicos, que rodean o colindan con las zonas descritas o que coinciden con el final de la sesión festiva, en los que los mecanismos de control, no serán ni los suficientes, ni los adecuados.

Las terrazas de verano serán una inyección económica importante para este ayuntamiento, pero éstas en unión de la ampliación del horario se convierten en un gran problema de seguridad, y siento decirlo, pero vaticino que ocurrirá algún hecho de extrema gravedad.

* Criminólogo. Experto en Seguridad Ciudadana y Bienestar Social