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El vertido de aguas negras en El Porís se salta la normativa

   

VICENTE PÉREZ | ARICO

Las aguas fecales que salen por el emisario submarino de El Porís incumplen la normativa vigente, en concreto la orden ministerial que desde 1993 regula los proyectos de conducciones de los vertidos desde tierra al mar. Así se reconoce en el proyecto de construcción de un nuevo emisario submarino y de una estación de tratamiento de aguas residuales, que ha sacado a información pública el Consejo Insular de Aguas, instalaciones con las que se dará solución a este problema.

Esta obra tendrá un presupuesto de licitación que superará los 2 millones de euros, y su impacto ambiental será “poco significativo”, de acuerdo con la conclusión que figura en el proyecto redactado por la consultora Civilport Ingenieros SL.

Un documento en el que se advierte de que “el actual emisario submarino tiene unas condiciones geométricas insuficientes para absorber la demanda y no cumple las exigidas por la orden del 13 de julio de 1993 de vertidos al mar”.

La planta de pretratamiento estará ubicada al norte de la Autopista del Sur, “para evitar ocupar suelo en la zona costera de El Porís, donde la presión urbanística se acrecienta”, con lo que el emplazamiento elegido “supone la eliminación de un problema añadido de olores en el entorno urbano”.

En esta estación se dará un tratamiento a las aguas fecales que consiste en su desbaste, tamizado, desarenado, desengrasado y clorado. A esta instalación llegarán caudales de las medianías del Sur sin necesidad de introducir nuevos colectores por El Porís.

El proyecto detalla que cuando los caudales de aguas negras “sean relevantes” se impulsarán a la futura Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) del complejo ambiental, para ser reutilizadas en el riego agrícola y de zonas verdes. A partir de ese momento, el nuevo emisario se utilizará para casos de emergencia, es decir, cuando la EDAR quede inactiva por cortes de energía o averías en elementos electromagnéticos, roturas de las conducciones o cualquier otra incidencia que provoque una caída del proceso de depuración.

El emisario submarino proyectado tendrá 1.489 metros de largo, con un tramo terrestre de 510 metros. Discurrirá por el acceso al Mercadillo del Agricultor continuando por la carretera insular que va de El Porís a Villa de Arico. Las aguas saldrán al mar a una profundidad de 35 metros, a través de cinco difusores para facilitar su dilución.

Las obras de estas conducciones no afectarán a propiedades privadas, pues atravesarán zonas de dominio público hidráulico, marítimo-terrestre o viarios urbanos, siempre según se explica en el proyecto sometido a información pública.