X
economía >

La CE propone una reforma radical de la política pesquera

   

EFE | BRUSELAS

La Comisión Europea (CE) propuso hoy una reforma radical de la futura Política Pesquera Común (PPC) que impulsará la pesca sostenible y la acuicultura para proteger unos recursos pesqueros cada vez más explotados.

Las medidas planteadas incluyen una reducción de la flota, una necesidad a la que obliga la escasez de existencias en los caladeros, y sentarán las bases de un sistema sostenible a largo plazo.

La comisaria europea de Pesca, María Damanaki, dijo durante la presentación de la propuesta que con ella se pretende “romper el círculo vicioso” derivado de la actual política, basada en la concesión de subvenciones a empresas que en muchos casos ya no son rentables.

Damanaki reconoció que a corto plazo las propuestas podrán tener un impacto social y económico sobre el sector, pero aseguró que la CE ofrecerá alternativas, que incluirán las subvenciones al almacenado o procesado de pescado o a la recuperación de desechos plásticos en el mar para su posterior reciclaje.

La comisaria insistió en el “gran potencial” de la piscicultura para crear empleo, para afrontar la creciente demanda de pescado y de marisco y como alternativa al exceso de capturas marinas.

La propuesta menciona la puesta en marcha de un “consejo consultivo sobre acuicultura” en el que participarían todas las partes interesadas.

Entre los principales elementos de la reforma figura la creación de un mercado de cuotas pesqueras, a partir de las asignaciones individuales que se concederán a los barcos, que se podrán transferir o vender a otros armadores de mismo país.

La medida, que pretende en última instancia reducir las flotas, ya se aplica con éxito en países como Dinamarca, donde ha logrado una reducción del 30 % de la flota.

Este nuevo sistema solo se aplicará de forma obligatoria a las embarcaciones de más de 12 metros de eslora y entrará en vigor en 2014.

Otra novedad es la eliminación de los descartes (capturas accidentales de pescados que, ya muertos, son arrojados al mar).

En adelante, los pescadores deberán desembarcar todas las capturas, que computarán dentro de las cuotas asignadas.
La idea no gusta al sector, que considera complicada su puesta en práctica.

Para facilitar su aplicación, Bruselas propone un periodo transitorio en el que las poblaciones se incorporarían de manera progresiva a la obligación, empezando (entre otras especies) por el arenque, la caballa, o la anchoa, a partir de 2014.

Además, plantea las ayudas al almacenaje y procesado del pescado desembarcado y la creación de un programa para el reparto de parte del mismo entre la población más necesitada.

Si se aplican los cambios planteados, Bruselas terminará con la dependencia de las subvenciones públicas y pasará a un sistema de ayudas en favor de los métodos pesqueros más ecológicos y selectivos.

Otros cambios previstos son la negociación plurianual de las cuotas, en lugar de aplicar como hasta ahora una base anual, para que a partir de 2015 los volúmenes de poblaciones capturadas no amenacen el llamado “rendimiento máximo sostenible”.

La reforma plantea además “regionalizar” la política pesquera para permitir la toma de decisiones locales, frente al sistema centralizado vigente en la actualidad.

Por otra parte, propone mantener las limitaciones a las aguas de las zonas ultraperiféricas de la UE, como las islas Canarias, por las que se restringe el acceso a las 100 millas en torno a las costas de ese archipiélago, de las Azores y de Madeira (Portugal).

Las propuestas serán negociadas en 2012 por el Consejo de ministros de la UE (representantes de los gobiernos) y el Parlamento Europeo, con vistas a su aplicación a partir de 2013.

Las negociaciones se anuncian difíciles, ya que España y Francia, los países con un sector pesquero más importante, tratarán previsiblemente de suavizar las propuestas, alegando que el sector atraviesa un momento difícil.

La organización ecologista Greenpeace consideró “improbable” que el plan presentado hoy por la Comisión Europea logre los ambiciosos objetivos planteados, “al no incluir casi ninguna medida concreta para reducir el tamaño de la flota y contrarrestar la reducción de las reservas”.

En la misma línea se pronunció la organización WWF al considerar que la propuesta de la Comisión no contiene una “una visión clara” de cómo reducir la flota europea.
Según un informe de la Comisión, el 82 % de las poblaciones de peces del Mediterráneo está sobreexplotada, porcentaje que alcanza el 63 % en el caso de las aguas del Atlántico