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La incidencia de esclerosis múltiple va en aumento

   

La resonancia magnética es una de las primeras pruebas que se realizan para detectar esclerosis. / DA

INMA MARTOS | SANTA CRUZ DE TENERIFE

La esclerosis múltiple; una enfermedad con una prevalencia de sesenta casos por cien mil habitantes al año va en aumento con una prevalencia de cinco o seis casos más anuales por cien mil habitantes. Este incremento se produce al mismo ritmo que otras enfermedades autoinmunes como el lupus eritematoso sistémico, la artritis reumatoidea o la enfermedad de crohn, entre otras. Se trata de una tendencia común al resto de los países occidentales y según informó la doctora en Medicina y Cirugía y especialista en Neurología del Hospital Universitario de Canarias (HUC), Montserrat González Platas, “ya tenemos datos de que efectivamente es así”.

“La teoría que se maneja es que en los países que tenemos una sanidad más avanzada, los individuos tenemos un contacto posterior con determinados gérmenes antígenos a causa de las vacunas y el sistema inmune no reacciona de la misma manera”, explicó aunque aclaró que “según mi opinión las consecuencias de las vacunas tienen muchos más beneficios que perjuicios”.

La doctora Montserrat González Plata combina la atención a pacientes en consulta con su labor de investigación sobre esclerosis múltiple, a lo que se “enganchó” durante una sustitución en el Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria.

En la actualidad, son doscientos los pacientes afectados de esta enfermedad que entre ella y su colega del departamento, Cristina Croissier atienden en el HUC. Una de sus máximas preocupaciones en estos momentos, es el recorte presupuestario de los gastos de farmacia que están afectando a los tratamientos de los pacientes diagnosticados de E.M., ya que tienen un coste muy elevado; alrededor de mil euros al mes por paciente, lo que supone un coste anual de 200.000 euros a la sanidad pública.

Diagnóstico precoz

Sobre la esclerosis múltiple (EM), al igual que ocurre con otras enfermedades autoinmunes no se sabe su desencadenante y solo en algunas de las 80 existentes se ha llegado a conocer cuáles son los anticuerpos que reaccionan en contra de los órganos o distintos tejidos. “Lo que ocurre con la EM es que hay numerosos factores que contribuyen a la enfermedad pero no se sabe en qué medida actúa cada uno”, indica González Plata. Esta enfermedad crónica que afecta en mayor medida a mujeres que a hombres, se produce por una inflamación del nervio que ocurre cuando las células inmunitarias del cuerpo atacan el sistema nervioso. El diagnóstico precoz juega un papel fundamental en la evolución de la patología ya que cada brote puede producir diferentes discapacidades irreversibles en el paciente. En los últimos años, explica Montserrat González, se ha conseguido un aumento importante de los diagnósticos en fase temprana porque existe una mayor sensibilización y conocimiento en los centros de atención primaria. “El éxito del tratamiento de primera línea aumenta de un treinta a un 75 por ciento si se comienza tras el primer brote”, asegura la neuróloga. Asimismo, el diagnóstico precoz “nos permite que el estudio se realice con prontitud para comenzar el tratamiento y por otro, que a través del mismo se descarten otras patologías”.

Individualizado

La EM afecta de una forma individual y diferente en cada persona por lo que el tratamiento también debe estar individualizado y ajustarse a la forma clínica de la enfermedad y su evolución en cada sujeto. De hecho, la doctora sostiene que “los tratamientos van permitiéndonos conocer un poco más de la enfermedad, cuyos síndromes tienen en común solo la desmielinización de las neuronas. Los avances han permitido que se estudien los diferentes síndromes por separado”.

En la actualidad existen numerosos tratamientos para la esclerosis múltiple y algunos con muy buenos resultados que están encaminados principalmente a la prevención de la recurrencia de los brotes.

Los primeros síntomas suelen estar relacionados con la pérdida de sensibilidad en alguna parte del cuerpo o bien de la capacidad motora en las extremidades, así como los que se presentan en la vista como visión borrosa, impercepción del brillo de los colores y dolor ocular. Estos últimos trastornos podrían ser signo de neuromielitis óptica, una de las afecciones más comunes de la EM.

El peligro en todos los casos es que los síntomas son remitentes hasta un siguiente brote en un período de tiempo no establecido, por lo que algunas personas no le prestan atención. Según afirma la doctora, “hay que acudir con urgencia a un especialista”.

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La fatiga puede estar relacionada con el insomnio, según estudios

En la unidad de Neurología del HUC, Montserrat González Plata lleva a cabo varias investigaciones relacionadas con la esclerosis múltiple. Una de ellas parte de datos bibliográficos que apuntan a que un cuarenta por ciento de los pacientes de EM tienen patologías asociadas como narcolepsia, síndrome de piernas inquietas o insomnio y “queríamos comprobar si esto es así y concretamente, si el insomnio acusado en mayor medida por muchos pacientes, tiene relación con la fatiga propia de la enfermedad que relacionamos a su vez con el grado de discapacidad”. En este sentido, está demostrado que un paciente aunque haga una tarea de forma correcta, emplea para ello más áreas del cerebro que una persona sin la enfermedad, explica Montserrat. Cuando estas otras áreas empiezan a verse comprometidas en la tarea es cuando comienza la fatiga, la disminución de la velocidad de respuesta y también de la calidad de la misma.

Otra de las líneas de investigación está encaminada a la rehabilitación cognitiva. El deterioro cognitivo produce dificultades en la concentración o disminución de la capacidad de procesamiento de información y de las reacciones a los diversos estímulos. En el estudio participan ochenta pacientes de los que cuarenta se someten a rehabilitación y otros cuarenta no lo hacen, para así comprobar los resultados. Además, comprobamos si el beneficio de la terapia es perdurable.

En la actualidad, hay muchas investigaciones en marcha sobre la EM y el principal avance está nuevos fármacos basados en inmunosupresores o anticuerpos monoclonales, algunos ya comercializados.

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