X
SANTA CRUZ > EL FUTURO DE LAS TERESITAS

La no-playa de Dominique Perrault

   

La creación de un paseo a lo largo del frente de la playa, espacios deportivos y el centro de talasoterapia eran algunas de las ideas que contemplaba el proyecto del arquitecto galo. / DA

DIARIO DE AVISOS | SANTA CRUZ DE TENERIFE

Dominique Perrault paso a ser una referencia de la arquitectura mundial cuando se convirtió en el diseñador de cabecera de Francois Mitterrand, el todopoderoso presidente francés. Así, el punto de inflexión de su carrera fue hacerse con el concurso para la nueva Biblioteca Nacional de París y que lo encumbró a los altares de la arquitectura francesa. En el año 2000 fue invitado a participar en otro concurso internacional; esta vez se trataba de una playa en las Islas Canarias, certamen que ganó con una propuesta de vanguardia pero que aspiraba a potenciar “el espectacular entorno natural” de Las Teresitas. No fue el mayor hito de su meteórica carrera pero sí “un enorme reto” que tiempo después ha caído en saco roto.

Se abría así la puerta del futuro para una ciudad que soñaba, con el relumbrón de la firma de Perrault, convertir una zona con la necesidad de regenerarse en una playa urbana de referencia mundial. Ahora, el eco del último pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz ha dejado el titular de que el Consistorio dejará para siempre en el aire del pasado aquel ambicioso proyecto.

En realidad, pocos eran los que apostaban ya por su ejecución dado los conflictos judiciales y administrativos que desembocaron en la paralización de unas obras ya comenzadas, y que tiene como único testigo de aquel arranque el esqueleto de un edificio de aparcamientos en la cabecera de la playa. El propio Perrault reniega de este proyecto y salvo por la posible indemnización o compensación que solicitará su estudio ante la desestimación del trabajo, hace ya mucho tiempo que el francés no hace mención alguna al proyecto chicharrero. De hecho, de aquel primigenio diseño se fueron descartando al cabo de los años muchas propuestas, en gran parte, por las rebajas económicas a las que se veía obligado el Consistorio. Así, para la hemerotecas quedan aquellos ascensores empotrados en las laderas de la playa, a modo de miradores, o las famosas mallas metálicas que darían sombra a la zona de aparcamiento. Incluso, se varió la ubicación del hotel, que se localizó finalmente en la trasera de la antigua batería militar, antes de la playa en sí, y que el propio Perrault diseñó bajo el sugerente nombre de Thalasso. Un hotel de doce plantas y cuarenta metros de altura, cuyo elemento más destacado era que quedaba recubierto totalmente con mallas metálicas de acero inoxidable, siendo quizá ese elemento uno de los más reconocibles en sus diseños. Así todo, con el rechazo explícito al proyecto hecho público el pasado martes, quedará en el cajón del olvido una intervención paisajística y urbanística que aspiraba a transformar y modernizar por completo el perfil de la única gran playa capitalina.

Las Teresitas Perrault

Detalle de los jardines previstos en el proyecto. / DA

El referido inicio y posterior suspenso de los trabajos dejó a medio hacer una de las obras más destacadas en cuanto al cambio de la fisonomía del entorno de Las Teresitas y San Andrés. Aunque ahora no se aprecie, la idea del arquitecto era crear un edificio de aparcamientos que, una vez modificado el viario de entrada a la playa con una gran rotonda, quedaría como un subterráneo por debajo de la cota de las vías, de manera que su superficie se convertiría en un balcón sobre la playa, algo que, además, implicaba la modificación de la desembocadura del barranco de El Cercado y que conllevó el traslado del campo de fútbol y la conservación del pintoresco cementerio. En esa terraza se proyectaba la instalación de varios locales de restauración y tiendas. La necesidad de este parking era consecuencia de la futura disminución de la zona de aparcamientos de que dispone la playa, toda vez que Perrault proyectaba la ampliación de la superficie de arena, con chiringuitos adaptados a los nuevos tiempos y, sobre todo, la construcción de un gran paseo y la proliferación de canchas deportivas, algo que, curiosamente, se amplió a petición de los propios usuarios de la playa.

Además, se quería eliminar el desnivel actual de modo que fuera un espacio diáfano en el que se pudiera acceder a la arena desde el paseo sin tener que salvar ningún obstáculo; con la plantación, además, de varios centenares de árboles y la ubicación de ludotecas y la mejora de los puestos de socorro, amén de vestuarios y duchas.

Dominique Perrault

Desde hace tiempo se daba por hecho que el proyecto del galo no se ejecutaría. / DA

Otro de los puntos estrella del planeamiento era la construcción de un gran anfiteatro en la zona final de la playa que incluía un centro de talasoterapia; igualmente, en la zona para uso deportivo se preveía una piscina de 25 metros, que se añadía a las ya previstas en el centro.

Incluso, lo que en un principio se convirtió en un problema al detectarse unos restos arqueológicos -de los que poco más se ha sabido, por cierto- que impedían la creación de los miradores en las laderas, se convirtió en una oportunidad y el propio Perrault proponía su conservación y la necesidad de que pudieran ser mostrados a la gente.

Han pasado once años desde el concurso que dio pie, sin quererlo, a un culebrón político que aún perdura. El ganador del mismo ya olvidó aquel “reto”, ahora parece que Santa Cruz también lo abandonará.

[apunte]

El ‘no-arquitecto’

Reconocimiento. Se convirtió en una de las figuras más prestigiosas de la arquitectura francesa actual, gracias a su propuesta para el concurso para la Biblioteca Nacional de París, que es una de las principales obras parisinas de los últimos 25 años.

Un estilo. El minimalismo es una de las señas de identidad de Perrault en su adaptación a los entornos, de ahí que muchos, algunos con desdén, otros con admiración, califiquen su trabajo de no arquitectura.

En todo el mundo. El hotel Berlier, el velódromo y la piscina Olímpica de Berlín, el Centro Tecnológico del Libro de Marne-la-Vallée, el edificio de Unimetal, la fábrica Aplix en Nantes, el centro Olímpico de Tenis de Madrid, el teatro Mariinsky en San Petersburgo o la Universidad femenina de Ewha en Seúl, son varios de sus proyectos.

Sobre Las Teresitas. En 2006 y cuando se acababan de iniciar las obras, calificaba de “interesante” su idea para remodelar Las Teresitas ya que esta playa “no es natural, es artificial” y por ello se asemeja a diseñar “un edificio” y esa “ambigüedad” le resultaba “muy interesante”.

Sobre Canarias. Las Islas, y en concreto Tenerife, vivía a mediados de la década pasada un boom arquitectónico y Perrault afirmaba que “la naturaleza en Canarias es muy fuerte y emocional”, ya que no es “exactamente natural, es como el big-bang, y esta clase de paisajes es impresionante”.

[/apunte]