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La puerta sigue cerrada

   
Adeje Barranco infierno

Los turistas se adentran en este paraje a pesar de que está clausurado por posibles desprendimientos. / DA

NICOLÁS DORTA | ADEJE

El barranco del Infierno, paraje natural protegido, lleva desde hace más de año y medio cerrado por la falta de gestión. Los inconvenientes para garantizar la seguridad por desprendimientos han clausurado esta zona verde e imponente, donde nace el agua y se aprecia el abismo. Un candado rodea la puerta de entrada al sendero. A pesar de ello, algunos turistas se atreven a acceder con el peligro de que una roca se pueda desprender desde las alturas.

En Internet, el barranco del Infierno se anuncia como uno de los reclamos naturales más atractivos de la isla y era de los más visitados. Pero el Ayuntamiento de Adeje y el Cabildo siguen sin ponerse de acuerdo para sacar adelante su gestión y su seguridad. La institución insular, a través de la empresa Ideco, tenía contratado un equipo de siete guías. Se cobraba tres euros por cada visitante. Pero cerró. Desde entonces, poco se ha hecho para abrir la zona, a pesar de las reuniones entre Cabildo y Ayuntamiento. Poner mallas de protección en los desfiladeros más peligrosos ha sido una de las propuestas, pero es una tarea muy compleja, casi imposible, que acabaría con una imagen única.

Gonzalo Delgado, edil de Obras de Adeje, decía ayer que se van a retomar las reuniones y que probablemente se dejará el acceso libre, advirtiendo con un cartel informativo del peligro por posibles desprendimientos. “No creemos que se vuelva a cobrar, sino a informar, como medida de seguridad, de sus características”, dijo el concejal, quien entiende la importancia de contar con esta zona abierta al público.

Paco Dorante y su familia, propietarios del restaurante Otelo, ubicado justo a la entrada del barranco, han notado las consecuencias del cierre. “Ya no vienen tantos turistas como antes”, explican. “La gente que visita por primera vez Adeje pregunta por el barranco del Infierno, es uno de los símbolos del pueblo, y es una pena que siga cerrado”, se lamentaban. Ana Afonso, su mujer, explica que si se cobra una entrada “se debe dar un servicio adecuado al cliente” y considera “relativo” que un paraje de este tipo se cierre tanto tiempo porque puedan caer rocas. “La isla está rodeada de barrancos”, comentó.

José María Pérez gestiona Patea Tus Montes, una de las empresas más destacadas de senderismo que organiza rutas por toda la isla. “Evidentemente nosotros allí no hacemos excursiones ahora pero es una pena, debería abrirse cuanto antes”, comenta. Sobre las medidas de seguridad, le parece “imposible” asegurar este barranco “con mallas o algo parecido”, afirma. “La gente está cruzando la puerta, sobre todo turistas que no conocen el barranco”, añade este experto.

El representante de Patea tus Montes comenta que en la isla es complicado evitar a que te pueda caer una roca. Sobre todo en zonas como el barranco de Masca o la propia playa. “Estamos en una isla que tiene unas características determinadas”, indicó.

Ayer, dos senderistas consultaban el panel informativo a la entrada del barranco. Venían de adentrarse en su sendero en un día despejado.