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Letonia ya puede juzgar a Meiers por el terrible asesinato de Aiga

   

TINERFE FUMERO | SANTA CRUZ DE TENERIFE

La sentencia dictada por el terrible crimen cometido en Tenerife por Maris Meiers, uno de los asesinos más despiadados que hayan pisado esta Isla, ya es firme al no presentar recurso alguno ninguna de las partes actuantes. El hecho, recogido en un auto judicial que hoy adelanta DIARIO DE AVISOS, adquiere especial relevancia dado que el país de origen de este criminal, Letonia, le espera para juzgarle por el no menos oprobioso asesinato de Aiga (22 años), la hermana pequeña de Kristine (26 años), a la que asestó 84 puñaladas en un triste atardecer estival.

El auto en cuestión, dictado por el magistrado-presidente de la Sección Quinta de la Audiencia provincial, Francisco Javier Mulero, recoge en su parte dispositiva la orden de advertir de la nueva situación legal de Meiers a la embajada de Letonia en España, además de otorgar firmeza a la pena impuesta en Tenerife.

En concreto, Meiers ha sido condenado a 25 años de prisión como autor de un delito de asesinato cometido con alevosía y ensañamiento, concurriendo la agravante de parentesco y la de disfraz. Entre otras accesorias, también se le prohíbe acercarse a la familia más cercana a Kristine (26 años) y Aiga por un tiempo superior en diez años al de la pena de cárcel, así como la de aproximarse a San Miguel.

Guarguacho

Fue precisamente en Guargacho, frente a la casa de la que había sido su pareja sentimental, donde Meiers esperó a Kristine disfrazado con una peluca y, cobardemente por la espalda, la apuñaló hasta 84 veces sin que la joven pudiera apenas defenderse, para morir desangrada en la acera mientras su asesino huía.

Esta historia no está completa sin recordar que pasaron seis meses desde que Kristine solicitara a un juzgado de Arona que impidiera a Meiers entrar en la Isla y la respuesta llegó cuando ya la habían asesinado, y que el primer jurado constituido para juzgarle fue disuelto porque el criminal ingirió benzodiazepinas (tranquilizantes).

La versión letona

Policías letones detallaron en su día a la Guardia Civil que tanto Maris como las hermanas Kristine y Aiga son naturales de un pueblo de 2.000 habitantes, Madona, a 150 kilómetros de Riga. El individuo intima con Kristine y estudian español para buscar trabajo. Tras desplazarse a Valencia, Kristine logra un trabajo en Tenerife, pero Meiers no y vuelve a Letonia. Ella decide terminar con la relación, pero él no lo admite. Meiers es la última persona que ve con vida a Aiga (16-X-2007). El día 19, el móvil de Meiers estaba en un lugar muy próximo a donde, diez meses después, apareció el cadáver de Aiga. En agosto de 2008 y apenas unos días después de que Meiers asesinara a Kristine, un pescador rescató una maleta en un lago y la policía buceó para encontrar la otra. El cuerpo “apareció sin parte de sus órganos reproductores”.