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Por Manuel Iglesias >

Los palmeros han caído de pie

   

La composición del nuevo Gobierno de Canarias, anunciado tras la toma de posesión del presidente, Paulino Rivero, tiene claves interesantes, tanto en la parte obvia de la incorporación del PSOE al Ejecutivo, después de varios lustros de ausencia, en el control de áreas sensibles como Educación, Presidencia, Empleo, etcétera, como con otras no tan notorias pero también con trascendencia en el ámbito de Coalición Canaria.

En primer lugar, la buena situación en la que han quedado los nacionalistas palmeros en unas circunstancias realmente difíciles de reducciones de consejerías, repartos de poder, etcétera. Juan Ramón Hernández, que ha sido un excelente consejero de Obras Públicas, sale de esa cartera, que recibió en su día de otro palmero, Antonio Castro, pero deja encarrilados en La Palma muchos proyectos que no sólo están contratados, sino ya en marcha.

Y se pasa Juan Ramón Hernández a otro departamento, el de Agricultura, Ganadería, Pesca y Aguas, que si se exceptúa el periodo de los últimos meses en que el PP abandonó el Ejecutivo, ha estado en manos de los populares y llega a la de los nacionalistas. Y es relevante en este caso porque en La Palma la principal actividad económica es la agraria y ahora tienen un consejero que viene de la Isla y que, además, ha sido durante muchos años alcalde de un municipio eminentemente agrario como es Los Llanos de Aridane, lo que le da un conocimiento muy amplio y en detalle de la situación y de las necesidades. La ventaja es evidente.

Y esta consejería contiene otros caramelos. Uno, que es una cartera que no se ve sujeta a los grandes recortes y traslados de fondos de un lado a otro, porque gran parte de los recursos proceden de la Unión Europea y tienen carácter finalista, así que no se pueden tocar, ni mucho menos desviar. Sólo hay que administrar e invertir de la manera más adecuada. Y dos, que se suma Aguas, con las obras hidráulicas que tienen ya partidas con cargo a los Presupuestos del Estado. Es decir, más fondos a administrar.

Si se le suma la presidencia del Parlamento de Canarias, en la que repite Antonio Castro, se puede decir que Coalición Canaria de La Palma continúa con un protagonismo importante dentro del institucionalismo de Canarias.

Otro aspecto que llama la atención es la aparición de Brígida Mendoza en la cartera de Sanidad. Hay quienes lo interpretan como un salto cualitativo para salir del círculo de María del Mar Julios y Fernando Bañolas y abrir una línea de rostros nuevos en Gran Canaria. Claro que en realidad parece que la víctima ha sido Jorge Rodríguez, hasta ahora consejero de Economía y Hacienda y ahora viceconsejero de Presidencia y Turismo, que iba para el departamento de Sanidad, pero que fue desplazado por Brígida Mendoza por culpa de la “cuota femenina”. Había muchos hombres en el Gobierno y se tenía que aumentar el de mujeres y, además, de Gran Canaria, por el equilibrio regional.