X
Por Alfonso González Jerez >

Naderías

   

Armado con la mejor buena voluntad, intento extraer alguna información orientativa a la entrevista realizada por este periódico a José Miguel Pérez, vicepresidente y consejero de Educación, Universidades y Sostenibilidad del Gobierno, y no encuentro absolutamente nada. Para ser más exacto, lo único que encuentro son bruñidas naderías.

El vicepresidente Pérez nos cuenta que el Gobierno tendrá retos “muy potentes”, que practicará el diálogo y el rigor, conceptos que deben ir siempre juntos, como Hansel y Gretel, que la dimensión del desempleo es “fabulosa”, como la aventura de los argonautas, que este Gobierno “es un solo Gobierno” y que la recuperación del crecimiento económico se debe “redistribuir”. Se imagina uno que cuando se produzca, y no antes, para que no existan confusiones indeseadas. Ah. Pues vaya. La única cifra que emite el flamante vicepresidente fue ese 30% que, según nos cuenta, disminuyeron los presupuestos del Cabildo de Gran Canaria durante su mandato, pese a lo cual (lo ha repetido mucho en las últimas semanas) la corporación insular aumentó los recursos y herramientas destinadas a políticas sociales y asistenciales. Al parecer los electores no lo valoraron demasiado, porque los socialistas perdieron estruendosamente las elecciones.

Esta fantasmal verborrea de José Miguel Pérez, empapada de buena voluntad, no podrá prolongarse mucho más que algunos días, y lleva a pensar que el programa de gobierno será, en buena parte, como en tantas ocasiones anteriores, un juego de cajas rusas: una sufrida improvisación dentro de un compromiso societario dentro de una crisis económica inacabable con sus severas consecuencias fiscales y presupuestarias. José Miguel Pérez debería poder afirmar, por ejemplo, si se cerrará algún centro escolar en Canarias (pienso en las escuelas unitarias de la comarca de Anaga, por ejemplo), si las universidades del Archipiélago verán de nuevo mengüados sus paupérrimos recursos, si la ley de dependencia seguirá semiparalizada en Canarias, si se procederá a una reforma racional y perentoria de las administraciones públicas, si la reforma electoral se presentará en el plazo de un año, o no, si se subirán los impuestos indirectos, si el próximo REF será animal, vegetal o mineral. Me temo, sin embargo, que el vicepresidente Pérez alargará este cantinflismo dialogante, reposado y sesudo todo lo que pueda. Quizás cuatro años.