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LIBROS REBELDES > POR José L. Conde

Una historia que no acaba

   

La visita a Adeje del politólogo y sociólogo Sami Naïr para ofrecer la lección inaugural en la XIX Universidad de Verano me trajo a la memoria unas palabras que dejó escritas en su día Domingo Pérez Minik dedicadas Juan Marichal, uno de los intelectuales más importantes que ha tenido Tenerife. Decía Pérez Minik: “Hombres como estos nos hacen mucha falta en España, Juan Marichal no pertenece a ese linaje de profesores, tan frecuentes en nuestro tiempo, que pronto se convierten en pájaros abubillas de la docencia o de cualquier especialidad. Grandes sabedores, dotados de vistoso plumaje y que pasan su vida empollando muy femeninamente el tesoro de su erudición. Sin duda, esta tarea de los pájaros bobos es muy importante en toda la sociedad regular y bien organizada. Pero hay momentos en que sobran y necesitamos espantarlos porque si no terminan con las mejores cosechas”. Esta cita viene a cuento porque Naïr se ha convertido en ese intelectual necesario que cada vez que habla o escribe remueve las consciencias de aquellos que le escuchan o leen. Oportunidades como su presencia en la Universidad de Verano no son frecuentes en este Archipiélago. Por esta razón conviene hacerse con Una historia que no acaba (pensadores, artistas y políticos), que ha publicado la editorial Pre-textos y que contiene parte de sus artículos publicados en Le Monde, El País, Liberation, y escritos entre los años 1980 y 2001. Naïr ofrece en este libro “todo lo que constituye el sustrato de una vida de crítico ocasional y de observador impenitente” con gran variedad de temas que van desde la obra de Juan Goytisolo -“He aquí un hombre sin grandes ilusiones, que sabe que la nolibertad es mundialmente compartida y que, sin embargo, no cesa de buscar la diferencia, de perseguir el territorio del paria porque allí, quizás, con las personas que no tienen y que no son nada es todavía posible hablar de todo”- o el capítulo Asesinato de la memoria donde señala que “la ética del recuerdo, de la memoria, es el precio que la humanidad debe pagar tanto por sus actos como para su propia supervivencia” , lo que le lleva a concluir al referirse a las consecuencias del nazismo que “la verdad está aquí, está indisolublemente ligada, como los cuerpos en las cámaras de gas, a la memoria del horror”. En la memoria de Naïr sigue grabadas las palabras que le escuchó decir a su admirado Goytisolo sobre qué significaba el compromiso: “La independencia total respecto de los poderes, sean cuales sean”. Y este aforismo marca la obra de este testigo de su tiempo que se empeña en crear un pensamiento con capacidad para intervenir y cambiar realidades como la del apartheid con la gesta política de Mandela que pide al pueblo negro que perdone sin olvidar y a los blancos que olviden su dominación para hacerse perdonar.