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“En cada concierto queremos ‘convertir’ a la gente que no le gusta el jazz”

Anna Rodríguez, en el Canarias Jazz y Más 2011. | FRAN AFONSO-LUZ SOSA

SANTIAGO TOSTE | Santa Cruz de Tenerife

Lo que somos. What we are. Así se llama el primer trabajo discográfico en conjunto del dúo jazzístico que conforman la cantante Anna Rodríguez y el guitarrista Eliseo Lloreda. Y es que ese título que envuelve a un álbum quiere ser eso, precisamente, una carta de presentación de la experiencia en la que Lloreda y Rodríguez, Rodríguez y Lloreda, están inmersos en los últimos tiempos. Una evocadora visita al universo del jazz, donde está música llega a convertirse en sinónimo de libertad, para no pasar por alto su cercanía, su parentesco, su intercambio, con otros estilos.

-¿Qué es What we are?

“Creo que este disco, el primero que hacemos juntos, define muy bien lo que somos Eliseo y yo en concierto. En esos 11 temas abordamos una amplia variedad de estilos, donde obviamente prima el jazz, pero también hay boleros, pop, bossa nova, samba… En definitiva, hacemos lo que nos gusta y existe una gran variedad musical, pero siempre en clave de jazz”.

-¿Se siente igual de cómoda con el jazz, digamos, más genuino, que al abordar estas incursiones en otras músicas?

“Sí, porque de lo que se trata es de llevarlo todo a nuestro terreno. Al final todo acaba siendo jazz, pero siempre respetando las peculiaridades de cada estilo musical. Además, considero que, por ejemplo, los temas de bossa nova han sido asumidos hace tiempo como auténticos estándares del jazz. Y no es necesario hacer ningún tipo de traslación a ese lenguaje”.

-¿Y cómo definiría un concierto de usted con Eliseo Lloreda?

“Una de las cosas que nos planteamos es que acuda la gente que afirma que no le gusta el jazz, porque creo que se sorprenderá mucho con lo que se encontrará. En cada concierto que hacemos logramos convertir (risas) a gente que hasta ese momento no le gustaba el jazz, y eso es fantástico. Porque nuestro deseo es hacer algo que cualquier persona lo pueda apreciar, ya sea más afín, por ejemplo, al pop o al trance. No es un espectáculo para minorías, cualquiera puede disfrutarlo. Por otra parte, somos músicos canarios y, modestamente, creo que contribuimos en cierta medida a demostrar que en las Islas se hace una música, en este caso, el jazz, que mantiene un nivel bastante digno con respecto a lo que se hace fuera y que, en ocasiones, es increíble. Volviendo a los conciertos, pienso quien venga a vernos se lo va a pasar muy bien con toda seguridad. Siempre intentamos crear un buen ambiente, algo entrañable, donde el público se divierta y participe, se implique, en la velada. Proponemos, en suma, una grata experiencia”.

“La empatía con Eliseo Lloreda da lugar a una intensa experiencia musical”

-¿De qué manera llegó a plasmarse este proyecto musical entre el guitarrista Eliseo Lloreda y la cantante Anna Rodríguez?

“Antes cantaba sobre el escenario con una formación musical más amplia; trabajaba con Eliseo, con Felu Morales, con Churchi… Pero un día nos propusieron hacer algo a dúo, sólo guitarra y voz. A eso, en un principio, yo le tenía miedo, pues la responsabilidad recae sólo en dos personas, no hay bajo ni batería… Pero pronto observamos que había algo mágico, muy especial, en nuestras interpretaciones en este formato. Poco a poco la idea fue tomando cuerpo y Eliseo y yo hemos logrado una gran compenetración musical. Además nos llevamos muy bien, somos grandes amigos y eso, al fin y al cabo, también lo nota la gente que nos escucha, porque esta empatía luego da lugar a una experiencia musical muy intensa, muy peculiar, muy enriquecedora”.

-¿Qué caminos en el mundo de la música le gustaría recorrer a Anna Rodríguez en el futuro?

“Me encantaría salir de las Islas con más asiduidad y poder explorar otros escenarios. Quisiera viajar por todo el mundo. Por ejemplo, sería fantástico llegar a cantar en Japón, que es un lugar donde aprecian mucho el jazz y también se respeta mucho a los músicos que se dedican a él. Pero también me gustaría ir a Estados Unidos o recorrer Europa… Soy realista, pero no me conformo con nada. Lo que quiero es continuar esforzándome, seguir haciendo jazz y poder vivir de una de las cosas que más me gustan en la vida. Y a partir de ahí, las posibilidades son casi infinitas. No renuncio a tener ambiciones”.

-¿Y si hablamos de proyectos a corto y medio plazo?

“A corto plazo tenemos ya programados varios conciertos para presentar nuestro disco. En noviembre vamos a participar en el Canarias Jazz Showroom, que promueve Kike Perdomo y es un ciclo musical, una muestra de lo que es el jazz que se está haciendo en Canarias. Estamos muy ilusionados de que se nos haya escogido a Eliseo y a mí para formar parte de él, y especialmente porque lo haremos junto a formaciones que llevan muchos años sobre los escenarios. También estamos proyectando hacer una pequeña gira por la Península y ofrecer recitales en el País Vasco, Madrid, Barcelona… Más a medio plazo, queremos sacar otro disco y, sobre todo, seguir tocando e intentar lograr cada día más calidad en nuestras propuesta”.