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Asciende a catorce la cifra de víctimas mortales causadas por ‘Irene’

   

Las aguas anegan el paseo de South Street Seaport en Nueva York. | EFE

EFE | Washington

El paso del huracán “Irene”, convertido ya en una tormenta tropical al atravesar Nueva York, ha provocado ya catorce muertes y ha dejado a millones de personas sin electricidad.

Una persona murió en el estado de Connecticut al declararse un incendio en su vivienda, causado al parecer por la caída de las líneas de tendido eléctrico, según el gobernador del estado, Dannel Malloy.

En Nueva Jersey, una mujer murió al quedar atrapada en su vehículo en una inundación, mientras que en el estado de Maryland otra mujer murió al caer un árbol sobre su vivienda.

Dos personas fallecieron en la costa de Florida arrastradas por las corrientes y en Virginia, uno de los primeros estados en sufrir los efectos del huracán murieron cuatro personas, alcanzadas por la caída de árboles.

El estado donde se registra un mayor número de víctimas hasta el momento es Carolina del Norte, donde “Irene” tocó tierra el sábado como un huracán de categoría 1 en la escala de Saffir-Simpson, de un máximo de cinco.

El vórtice de “Irene” impactó cerca de Coney Island, en la ciudad de Nueva York, “con vientos máximos sostenidos de 100 kilómetros por hora alrededor de las 09.00 hora local (13.00 GMT)”, indicó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos, en un boletín especial.

La llegada de “Irene” a la ciudad de Nueva York ha dejado sin luz a más de 200.000 personas y provocó las primeras inundaciones en lugares cercanos al río Hudson.

Las autoridades habían ordenado la evacuación obligatoria de unas 370.000 personas que viven en las zonas con mayor riesgo de inundaciones y calculan que unos 9.500 neoyorquinos pasaron la noche del sábado en algunos de los 91 refugios repartidos por la ciudad.

“Lo peor ha pasado, pero sigue siendo peligrosa”

La Secretaria de Seguridad Nacional de EE.UU, Janet Napolitano, afirmó que “lo peor de Irene ya ha pasado”, pero remarcó que “todavía es potencialmente peligrosa” pese a que su categoría ha sido rebajada de huracán a tormenta tropical.

“No estamos todavía fuera de peligro”, afirmó en rueda de prensa Napolitano, quien estaba acompañada por el director de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA), Craig Fugate.

Ambos funcionarios informaron que habían sostenido una conferencia telefónica con el presidente Barack Obama y miembros del gabinete presidencial para ofrecer los últimos datos acerca de Irene.

Por su parte, Fugate instó a los ciudadanos a “permanecer dentro y seguros” en el interior de sus casas mientras los equipos encargados de reparar el suministro eléctrico trabajan para restablecer el servicio, que ha sido interrumpido en más de 4 millones de hogares de la costa este de EE.UU.

“Todavía persiste el peligro. Todavía tenemos árboles que se caen, intensas lluvias y fuertes vientos”, agregó Fugate, quien explicó que la tormenta tropical ya había dejado atrás la ciudad de Nueva York, donde se han registrado algunas inundaciones y apagones eléctricos.

Napolitano reconoció la existencia de varios fallecidos a consecuencia del paso de Irene, que tocó tierra el sábado a primera hora en Carolina del Norte, pero eludió concretar una cifra exacta.

No obstante, los medios estadounidenses han indicado que las víctimas por el momento se elevan ya a 14, principalmente a causa de la caída de árboles y accidentes de tráfico provocados por las adversas condiciones meteorológicas.

La tormenta tropical Irene, que según el último informe del Centro Nacional de Huracanes avanza a 96 kilómetros por hora, se desplaza ahora hacia Nueva Inglaterra, donde se prevé que llegue esta tarde.

“Por favor, si están allí, quédense en casa”, indicó Napolitano.

Asimismo, las autoridades recomendaron a los ciudadanos que dejen libres las carreteras desde Carolina del Norte (costa este central) hasta Maine (frontera con Canadá) para que los equipos de rescate puedan realizar sus trabajos de evaluación de desastre y eliminen los obstáculos.

“La líneas de electricidad y los árboles caídos, además de las inundaciones son los principales riesgos ahora”, aseguró Napolitano.

Según una primera evaluación, los daños económicos ocasionados por Irene podrían situarse entre los 1.000 y 2.000 millones de dólares.