X
...y no es broma > por conrado flores

Buffet Libre

   

Hay determinadas palabras y expresiones que de manera inconsciente llaman nuestra atención. Palabras que -por el potente significado que encierran-, con solo verlas escritas en un cartel ejercen sobre las personas una atracción casi mística. Sin lugar a dudas, dos de las más notables son “sexo” y “gratis”, que combinadas en “sexo gratis” multiplican su efecto y se convierten en la expresión más buscada de Internet en todos los idiomas. De entre ellas destacaría también “amor”, “oferta” o “WC”, pero hoy me gustaría centrarme en una mezcla del francés y el español de connotaciones casi hipnóticas: “buffet libre”. Hace muchos siglos, en su constante afán por explorar sus propios límites, el ser humano ideó el deporte, las rebajas y el “buffet libre”. Pocas como en esas tres disciplinas se puede analizar nuestra capacidad competitiva y de supervivencia en el entorno. Las proezas físicas más extremas que he tenido la oportunidad de ver no han tenido lugar ni en el circo ni en un estadio olímpico sino en torno a la mesa de un buffet libre.

Después de muchos años de estancia en hoteles viendo competir a los mejores del mundo, considero que el buffet libre (una alternativa culinaria de la lucha libre) merece con justicia ser declarado deporte olímpico y contar con sus propias modalidades. Desde el “desayuno buffet libre individual masculino”, donde los representantes ingleses y centroeuropeos partirían como claros favoritos, a la espectacular “cena buffet libre mixto por parejas”, en la que España no tendría rival. Y en principio, el primero parece un desafío sencillo pero meter en un solo plato dos huevos fritos, salchichas, bacon, chorizo, tomates cherry, un revuelto, tres churros, cuatro crepes con mermelada, un sandwich mixto, una tortilla a la francesa y dos magdalenas de chocolate no lo hace cualquiera. Y luego, hay que comérselo. Yo, durante esta semana, he estado siguiendo la preparación de grandes aspirantes a la corona mundial. Pediré un par de autógrafos antes de irme.