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Desarticulada en Tenerife una banda dedicada al tráfico de personas

   

EUROPA PRESS | SANTA CRUZ DE TENERIFE

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía adscritos al Grupo II de la Unidad Contra las Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (UCRIF) de Santa Cruz de Tenerife han detenido a L.R., varón de 36 años natural de Irán con nacionalidad británica, R.S., varón de 40 años y nacional de Irán, como presuntos autores de un delito de tráfico de personas; y a M.S., mujer iraní de 29 años, como supuesta autora de un delito de falsedad documental.

Los hechos tuvieron lugar, según ha informado la Policía, el pasado día 26 de agosto cuando se tuvo conocimiento de que tres víctimas de una supuesta organización dedicada al tráfico de personas podrían ser introducidas en el Reino Unido a través del aeropuerto Tenerife Sur- Reina Sofía.

Las víctimas, que resultaron ser una madre y sus dos hijos menores de edad, uno de ellos de tan solo seis meses, fueron localizadas e identificadas en el aeródromo cuando se disponían a embarcar en un vuelo con destino Londres. Las mismas portaban pasaportes austriacos que resultaron ser falsos.

Por tal motivo los agentes detuvieron a la madre como presunta autora de un delito de falsedad documental. Los pasaportes intervenidos resultaron ser falsificaciones de gran calidad y de muy difícil detección a simple vista. La necesidad de utilizar esta documentación, falsificando el país de origen, venía forzada por la no adhesión del Reino Unido al tratado Schengen, motivo por el cual para atravesar su frontera se necesita o bien un visado, o ser nacional de algún país que tenga acuerdo que le exima de este requisito como es el caso de Austria.

Durante las actuaciones se pudo identificar también a las dos personas que supuestamente realizaban las funciones de “pasadores” -encargados de acompañar, facilitar la documentación falsa, los hospedajes y los billetes de avión, así como de asegurar la salida y los pagos-, quienes fueron detenidos por presuntos delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros.

La organización criminal tenía previsto percibir, incluidos los gastos por la falsificación de pasaportes y por las tres víctimas, una cantidad de 12.000 euros aproximadamente, cantidad que debería ser abonada coincidiendo con la llegada de los traficados al Reino Unido.

Los dos menores de edad fueron ingresados, por orden de la Autoridad Judicial, en un Centro de Acogida hasta la puesta a disposición judicial de su madre.

Una vez instruidas las oportunas diligencias policiales y aportadas las pruebas correspondientes, los detenidos fueron pasaron a disposición de la Autoridad Judicial, quien decretó la puesta en libertad con cargos de los tres detenidos.